Sequía en Chile: Cómo es vivir con 50 litros de agua al día

En La Ligua, más de 5.100 personas dependen de un camión aljibe para abastecerse. La escasez hídrica ha provocado, entre otras cosas, que aumente la pobreza en la zona.

 

Hace ya varios años que la zona central vive en medio de la sequía, situación que lejos de ir superándose ha ido aumentando con el tiempo, al punto que en La Ligua, Región de Valparaíso, hay más de 5.100 personas que dependen de un camión aljibe.

Es el caso de Hermosina Inostroza, quien vive en la Quebrada del Pobre, quien contó a El Diario de Cooperativa cómo la falta de agua ha cambiado su estilo de vida.

“No tenemos nada que hacer, hemos estado muy complicados últimamente con este problema de sequía. Todo lo cotidiano, de lavar, todo eso”, contó.

La mujer explicó que “ahora últimamente nos dijeron que las personas tenían que usar 50 litros al día por persona, sin tomar en cuenta que tenemos que lavar, bañarse, los animalitos que igual tienen que tomar agua. No cuentan eso, se cuentan las personas de Nogal, no más”.

“Si somos cuatro, tenemos que gastar 200 litros al día. Eso es lo que nos dijeron”, detalla a Cooperativa.

Hermosina relata que hace seis años lograban abastecerse sólo con el agua de la vertiente, sin embargo, ahora un camión aljibe carga 10 mil litros en el estanque día por medio. Aunque hace tres meses la situación era aún peor: La misma cantidad de agua se les entregaba solamente tres veces al mes.

Otro sector que vive los embates de la sequía es el sector de Quebradilla Los Maitenes, donde un camión abastece diariamente a 150 personas.

Aquí, hay un poco más de agua: 65 litros por persona, el equivalente a una ducha de tres minutos y fracción, según las estadísticas de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

A tanto llega la escasez hídrica que los vecinos nuevos no tienen acceso al agua, como cuenta a El Diario de Cooperativa Mireya González.

“Tenemos problemas con el pozo, no damos abastecimiento para todos los requerimientos que necesitamos”, relata Mireya quien acota: “Tenemos familias que necesitan agua y no podemos darle porque en realidad no damos abasto”.

“Nosotros aprendimos a cuidar el agua, para nosotros es fundamental y sabemos qué es una gota que se pierde. Tenemos que cuidarla y hemos aprendido por el hecho de no tener el agua a diario”, relató a Cooperativa.

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