Potabilizar agua de yacimientos de gas natural

El aumento en la producción de gas natural es visto como un paso crucial para ayudar a reducir las emisiones de gases de efecto invernadero, ya que las centrales eléctricas térmicas que queman carbón son muy contaminantes en ese sentido. Reemplazar al carbón por gas natural siempre será mejor que seguir usando el carbón como se ha hecho hasta ahora.

 

 

Sin embargo, los pozos de gas natural tienen algunos problemas, de entre los que destaca el de que junto al gas brotan de la profundidad grandes cantidades de agua, a menudo fuertemente cargada de sales y minerales. Hay que purificar esta agua, o bien deshacerse de ella.

Ahora, un nuevo proceso podría resolver el problema y producir agua limpia a un costo relativamente bajo. Con desarrollos adicionales, este proceso también podría conducir a plantas de desalinización eficientes y de bajo costo para comunidades de países en vías de desarrollo.

La nueva tecnología es el fruto del trabajo de un equipo que incluye a Prakash Narayan y John H. Lienhard V, del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) en Cambridge, Estados Unidos, así como expertos de la Universidad Rey Fahd de Petróleo y Minerales, en Arabia Saudí.

El método es una variante de un proceso de destilación estándar, en el que el agua salada es evaporada y luego condensada sobre una superficie fría; la sal se separa durante la evaporación. Pero este proceso consume mucha energía, y por tanto es costoso, porque se debe calentar toda el agua hasta el punto de ebullición y las superficies de condensación deben mantenerse frías.

Prototipo de prueba del sistema.

Prototipo de prueba del sistema.

En el nuevo proceso, el agua a una temperatura bien por debajo del punto de ebullición es evaporada por contacto directo con un gas portador; el aire húmedo posteriormente se hace burbujear a través de una masa de agua a menor temperatura, donde el vapor purificado se condensa. Pero la diferencia de temperatura entre el agua caliente y la fría es mucho menor que en los deshumidificadores convencionales, y el área de superficie proporcionada por las pequeñas burbujas es mucho mayor que la de una superficie condensadora plana, lo cual hace que el proceso sea más eficiente.

El equipo del MIT construyó una unidad de prueba de más de 3 metros y medio (unos 12 pies) de altura que ha estado funcionando de forma continua durante semanas, produciendo cerca de 700 litros de agua limpia al día. Los miembros del equipo han probado esta unidad con barriles de agua obtenida de pozos de gas natural, para demostrar que produce agua apta para el consumo humano.

Su siguiente paso es construir una planta con un tamaño de dos a tres veces el de esta unidad inicial. Según los cálculos, ese tamaño futuro es el óptimo. Narayan espera que las primeras plantas comerciales puedan entrar en funcionamiento dentro de unos dos años.

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