Nicaragua.- Agua se agota en Las Segovias

Nueva Segovia tiene una carrera contrarreloj para evitar que sus habitantes padezcan por falta de agua. El río Dipilto, su única fuente de abastecimiento de agua potable, cada año revela preocupantes signos de deterioro, mismos que se hacen más notorios en los meses secos, cuando su caudal languidece.

 

 

Nueva Segovia viene experimentando en algunas zonas la "cosecha" de agua. Aquí una muestra. LEONCIO VANEGAS/ END

Nueva Segovia viene experimentando en algunas zonas la “cosecha” de agua. Aquí una muestra. LEONCIO VANEGAS/ END

Con el servicio de agua potable día de por medio, una población en ascenso, planes de aumento de abonados en el servicio de agua, y falta de proyectos concretos para auxiliar la disminuida capacidad del río Dipilto; hay quienes alertan que en tiempo no muy lejano los ocotaleanos podrían experimentar serios racionamientos del preciado recurso.

Actualmente la Empresa Nicaragüense de Acueductos y Alcantarillados, Enacal, lleva “salteado” el agua a las 9 mil viviendas de la ciudad –que suman unos 42 mil habitantes– para un consumo diario de 8,500 metros cúbicos (85 mil litros).

Esa producción garantiza 197 litros diarios por persona. Pero la disponibilidad del vital líquido evoluciona en contrasentido, pues mientras se incrementa la población, la fuente disminuye.

Recurso limitado

Norberto Fajardo, gerente de Enacal en Ocotal, explica que para garantizar el servicio de agua alternando a cada una de las dos zonas en que se ha subdividido la ciudad, disponen de dos plantas potabilizadoras que producen 118 litros por segundo, pero en la época de verano bajan a 108, debido a la disminución del caudal del río.

Enacal en 2004 y 2005 reportó situaciones críticas de falta de agua, cuando el río llegó a aportar solo 70 litros por segundo, lo que obligó a apagar una de las plantas y aplicar un severo racionamiento en toda la ciudad.

Fajardo advirtió que si llegaran a repetirse esas drásticas disminuciones en el caudal del río Dipilto, los racionamientos en la ciudad podrían prolongarse por más tiempo, y supone que a los grifos domiciliares el agua llegaría cada 3 días.

Según proyecciones del Instituto Nacional de Información y Desarrollo, Inide, Ocotal albergará en 2020 a alrededor de 48 mil habitantes. Si la tendencia de disponibilidad del recurso hídrico continúa igual, para entonces cada habitante dispondría de 20 litros menos por día de lo que recibe actualmente.

Suman carga

A corto plazo, la demanda del vital líquido se verá incrementada en un 20% con la ampliación del servicio de agua a 3,152 viviendas, asentadas en 10 barrios del oeste de Ocotal, para un total de 14,551 habitantes, a las cuales se les instalará el alcantarillado sanitario que impulsa la municipalidad con la cooperación de la Fundación Prodel y la población beneficiaria.

El funcionario de Enacal admite que el proyecto que desarrollará la comuna incrementará la demanda de agua, y señala que urge hacer coordinaciones interinstitucionales para abordar el problema de disponibilidad en esta zona, de cara a buscar soluciones.

Dijo que de momento solo flotan algunas ideas para buscar fuentes que complementen el flujo y solucionen el actual y futuro déficit de agua que atraviesa Ocotal.

Excavaciones de pozos, descartadas

El subsuelo del municipio no cuenta con acuíferos que posibiliten la excavación de pozos, por lo que las fuentes a buscar seguirán siendo las superficiales.

Fajardo expone que podrían aprovechar el río Mozonte –que cruza por la periferia este de la ciudad– para abastecer del vital líquido y de manera exclusiva al barrio Sandino, el más poblado de la ciudad, y posiblemente algunos barrios de la zona sur.

“Esto aumentaría la disponibilidad para el resto de la ciudad que seguiría alimentándose con el actual sistema”, propone. No obstante, aclara, que eso demandaría inversión para construir otra planta potabilizadora.

 

Represas, buena experiencia

En Nueva Segovia y Madriz existen 10 represas que almacenan entre 9 mil y 87 mil metros cúbicos de agua de lluvia, con capacidad para irrigar desde 3 hasta 15 manzanas.

Agua de los ríos

Además de impulsar acciones de conservación en la subcuenca del río Dipilto, en Ocotal se han hecho varias propuestas, algunas ambiciosas, para garantizar el agua a sus poblaciones.

El empresario Alfonso Ramos (q.e.p.d). propuso aprovechar los ríos que bajan de la cordillera Dipilto-Jalapa, que mancomunándolos por medio de represas aportarían un importante volumen de agua para cubrir las necesidades de Mozonte y Ocotal. Los ríos Mozonte, Quisulí, San Pablo y Achuapa cruzan los primeros 20 kilómetros de la carretera Ocotal-Jalapa.

Ramos también pintaba la idea de recolectar el agua en represas, lo que permitiría la irrigación de tierras para potenciar la agricultura, la ganadería y hasta la piscicultura.

Cosechar agua para el futuro

Ante la crisis por el vital líquido, la “cosecha de agua” resulta la iniciativa más lógica y accesible para la población.

La propuesta más grande y explorada, incluso mediante estudios de prefactibilidad, es la construcción de una represa en la quebrada seca de Las Jaguas, al noreste de la ciudad.

Sería un embalse que retendría 5 millones de metros cúbicos de agua-lluvia, y su costo estimado, según la empresa que realizó el estudio en 1994, es de 17 millones de dólares.

La represa complementaría la disposición del vital líquido hasta el año 2025, y hasta con la posibilidad de ayudar a abastecer al pueblo de Totogalpa, a unos 10 kilómetros al sur de Ocotal.

Construir cisternas o aljibes domiciliares en los patios de las viviendas está siendo bien visto por los habitantes de la zona, de cara al incremento en la demanda de agua ante el crecimiento de la población y por el futuro funcionamiento del nuevo servicio de alcantarillado sanitario en la zona oeste de la ciudad.

El exalcalde Carlos Norori Jiménez, comentó momentos previos a la entrega de la administración municipal, que las cisternas en las viviendas es una de las posibles opciones para que las familias ocotaleanas tengan una reserva de agua para los meses más críticos de la temporada seca. “Desde la Alcaldía es posible promoverlo, y lo pueden hacer aquellas familias que tienen más recursos, y para las más pobres formular un proyecto para ayudar a construirlas”, comentó.

Santa María ya lo experimenta

El uso de este tipo de reservorios, que son llenados con agua-lluvia, ya lo pone en práctica el municipio Santa María, 56 kilómetros al occidente de Ocotal.

Desde mediados de la década pasada, bajo el auspicio del organismo español Ayuda en Acción, que ejecutó programas de desarrollo en 4 municipios neosegovianos, varias familias quedaron utilizando este sistema.

El organismo cooperante impulsó experiencias-piloto con pequeñas cisternas enterradas en los patios, que se llenan en invierno con el agua que se escurre de los techos.

Santa María, de clima seco, ha sufrido la escasez de agua por el secamiento de sus ríos y en muchos casos ha enfrentado dificultad para encontrar agua en el subsuelo.

En los meses no lluviosos, el agua de una cisterna o aljibe sirve para dar de beber a los animales domésticos –aves y ganado–, también para irrigar árboles frutales y jardines, así como para el aseo personal.

Productores cosechan con éxito

Pequeños productores cultivan maíz, frijoles, hortalizas, arroz y pasto para el ganado; ellos reportan mejoras en el rendimiento por manzana en el caso del frijol. Esta experiencia es parte del programa “Transformación de Agricultura de Secano a Riego”.

Fuente: El Nuevo Diario