“Conagua debe retomar el control
 en gestión del agua”

Una de las prioridades de la Comisión Nacional del Agua (Conagua) es recuperar el control en prácticamente todos los aspectos de la gestión del agua: inversión, desarrollo, planeación, recursos humanos y la relación con el sector privado. En los planes de la Conagua está la idea de integrar una política pública en relación con el consumo y aprovechamiento del agua.

 

korenfeld-2-fvaCompromisos. David Korenfeld, director de la Conagua.

 

Una de las prioridades de la Comisión Nacional del Agua (Conagua) es recuperar el control en prácticamente todos los aspectos de la gestión del agua: inversión, desarrollo, planeación, recursos humanos y la relación con el sector privado.

Con una bolsa presupuestal cercana a los 38,500 millones de pesos este año, en los planes de la Conagua está la idea de integrar una política pública en relación con el consumo y aprovechamiento del recurso, tanto para abastecer a las principales ciudades como para desarrollar nuevas zonas agrícolas.

“La obra hidráulica tuvo sus años dorados en México y luego desapareció, los años dorados es cuando se construyeron las grandes presas y los grandes sistemas de riego en el país”, expresó David Korenfeld, director de la Conagua.

La política hidráulica se basa en los 34 compromisos de campaña relacionados con infraestructura de agua potable, de tratamiento de agua e hidroagrícola —para riego de nuevas áreas de cultivo— y las primeras obras son la nueva línea del Sistema Cutzamala, el Túnel Emisor Poniente II, para reducir las inundaciones en el oriente de la ciudad, y el Túnel Canal General.

Este año se licita Monterrey VI, que está arriba de los 15,000 millones de pesos, que permitirá tener una estructura de casi 500 kilómetros para llevar agua de San Luis Potosí, parte de Veracruz y Tamaulipas a Monterrey; otro acueducto en Tamaulipas; y uno más que es de agua de mar junto con una desaladora en La Paz; así como dos presas: Santa María, en Sinaloa, de unos 6,000 millones de pesos, y La Maroma, en San Luis Potosí.

El monto de obras a asignar traerá oportunidades a constructores mexicanos, aunque muchas de las soluciones tecnológicas tienen como protagonistas a firmas extranjeras, reconoce Korenfeld, “españoles, israelíes, franceses y holandeses han estado muy activos y seguirán participando”.

En la Conagua trabajan 14,000 personas, 3,000 sólo en la administración central , y Korenfeld explica que el monto de la inversión programada que se tiene es similar a la de otros años, pero hay varias diferencias en el uso de recursos, por ejemplo, se tiene un programa mixto de obra hidráulica, en conjunto con los estados, por cerca de 14,000 millones de pesos.

Tenemos además tres macroproyectos para las zonas urbanas de la ciudad de México, Guadalajara y Monterrey, donde se trabaja con las autoridades locales en la definición de una agenda de corto, mediano y largo plazo.

Se tiene definido un programa para proyectos especiales, algo que no se hacía, y hay un gerente de proyecto por cada obra, pero además cada Subdirector de la Conagua es encargado director responsable de un proyecto. Así se obtiene la certidumbre de que las cosas funcionen, es un tramo de responsabilidad más cercano. “Antes había áreas que hacían más cosas que otras, ahora todos, además de su tarea, tienen que meterle al tema de la construcción”, indicó.

El Director del organismo advierte que la integración de la Iniciativa Privada en los diferentes esquemas de inversión sirve tanto para la recuperación de proyectos que tienen ciertos niveles de atraso como para mejorar la capacidad de la gestión municipal, por medio de esquemas de inversión donde hay un respaldo de las participaciones federales.

“Tenemos una visión integral de dónde está la posibilidad de mejora”, refirió.

La paradoja de la Conagua se tiene muy definida, y pensar en el largo plazo, en los planes a 20 o 25 años, sin embargo, sin acciones definidas de corto plazo no se puede apostar a llegar a tener algo en el futuro.

“Los planes se tienen que ir cumpliendo en su tiempo y no se puede aspirar al largo plazo si no cumplimos cada uno de los pasos, por eso las planeaciones de 20-30 años son planeaciones que no van aparejadas a la realidad, por eso nuestra planeación es a corto plazo, a mediano y luego aspirar a la larga, pero si no cumplimos las dos primeras en el tema del agua, no se puede ver el largo plazo”, explicó.

TEMPORADAS CICLÓNICAS

Para la administración del agua, la Conagua trabaja bajo el esquema de al menos tres temporadas de precipitaciones:

  • La del Atlántico empieza el 1 de junio y termina el 30 de noviembre.
  • La del Pacífico empieza el 15 de mayo y termina hasta el 30 de noviembre.
  • Precipitaciones de El Niño y 
La Niña en un periodo que va de diciembre a febrero.

El Economista