Los pobres se marchitan bajo el sol abrasador de Sri Lanka

La última vez que los caminos de la aldea se enlodaron fue hace un año, relató Murugesu Mohanabavan, un agricultor de Karachchi, unos 300 km al norte de la capital de Sri Lanka, en un testimonio de la fuerte sequía que atraviesa este país insular. Datos de la unidad de gestión de desastre de la Secretaría del distrito de Kilinochchi revelan que desde noviembre de 2013 no llueve lo suficiente.

 

srilanka1Campesinos se aprontan para cavar un pozo a mano en la aldea de Tunukkai, golpeada por la sequía, en el norteño distrito de Mullaithivu, en Sri Lanka.

 

La última vez que los caminos de la aldea se enlodaron fue hace un año, relató Murugesu Mohanabavan, un agricultor de Karachchi, unos 300 kilómetros al norte de la capital de Sri Lanka, en un testimonio de la fuerte sequía que atraviesa este país insular.

Datos de la unidad de gestión de desastre de la Secretaría del distrito de Kilinochchi, donde se ubica la aldea de Mohanabavan, revelan que desde noviembre de 2013 no llueve lo suficiente; cayó menos de 30 por ciento de las precipitaciones previstas para esta época del año.

Sri Lanka atraviesa una de las peores sequías que se recuerdan, que ya afectó a 1,6 millones de personas y redujo la producción agrícola en 42 por ciento, según fuentes oficiales.

Unas 900.000 personas afectadas por la sequía viven en las provincias Norte y Este, tradicionalmente las más pobres, dependen de la agricultura y carecen de mecanismos o de infraestructura para hacer frente al impacto de desastres naturales.

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