Los humedales de Aammiq en el Líbano. Conservación y creación de empleo

Aunando la naturaleza y la acción del hombre, los humedales de Aammiq se han transformado en una zona de protección ambiental, un lugar donde el pueblo libanés celebra su nación, sus tradiciones y su futuro.

 

Hoy en día los humedales de Aammiq son un lugar que genera empleo directo para los libaneses y apoya el el sector del turismo, siendo un ejemplo viviente de la importancia, la relevancia, el valor y el orgullo del espíritu de conservación del Líbano.

Me llamo Faisal Al Halabi y nací y crecí en el hermoso pueblo de Aammiq, conocido por su gente pacífica y amigable. Siempre me ha encantado la caza y llegué a ser cazador experto, particularmente de jabalíes.
Hace unos cuantos años, cuando empezaron a surgir las reservas naturales en el Líbano, conocí a algunos de los jóvenes que trabajaban en la Reserva Natural de Cedros Al-Shouf. Empezaron a dar charlas sobre métodos y temporadas de caza. Me empecé a interesar bastante por estas cuestiones. Conocí a un joven que me explicó lo que era el ecologismo y me ofreció un trabajo. Quedé completamente convencido y pasé de ser cazador a ser activista ambiental. Trabajé con él y luego pasé a trabajar en la reserva de Aammiq.

La reserva de Aammiq era conocida por la caza, el pastoreo de ganado y la explotación forestal; no obstante, ninguna de estas actividades estaba regulada y todas eran perjudiciales para el medio ambiente. Afortunadamente, cuando la familia Skaff regresó a sus tierras después de la guerra, tuvo la iniciativa de crear una reserva para proteger la zona. Fue en esa época cuando dejé la reserva de la biosfera Al-Shouf y empecé a trabajar con ellos en Aammiq.

A decir verdad, es una iniciativa impresionante. Espero que todos los funcionarios y terratenientes libaneses también tomen la iniciativa de proteger la tierra. La zona se ha convertido en un lugar muy hermoso con muchos árboles y especies silvestres, donde están realizando muchos proyectos ambientales. Todo esto es gracias a la familia Skaff, que ha contribuido muchísimo a proteger el medio ambiente.
La zona ha pasado de ser un terreno privado a un oasis de reservas ejemplares. También constituye una etapa importante para las aves migratorias ya que contiene el mayor humedal de agua dulce del Líbano.

Fue difícil conseguir que mi familia y amigos entendieran a qué me dedico. Sin lugar a dudas, la educación es el primer paso para convencer a la gente. Empecé con mis amigos y mi familia y poco a poco todos fueron comprendiendo la idea. El beneficio está claro. Gracias a nuestro trabajo, hemos conseguido que que el 60 % o más de los residentes se conviertan en defensores del medio ambiente. Muchos jóvenes han hecho suya esta idea y han empezado a trabajar cada uno en su campo de elección pero siempre con el objetivo de proteger el medio ambiente.

Empecé a trabajar con mi familia en el turismo hace casi 12 años. Ofrecemos a los turistas alojamiento y comidas en nuestra vivienda familiar; mi esposa se ocupa de las comidas. Empezamos con cinco o seis personas y ahora recibimos grupos de hasta cien personas – y eso fue antes de que abriéramos el restaurante ecológico, el primero de su clase en el Líbano. Toda la comida es ecológica y se cultiva en la reserva. El restaurante ha creado empleos para 15 familias. Sin duda alguna, el restaurante y los servicios turísticos que ofrece han aumentado el número de visitantes de la zona. Los turistas ya pueden disfrutar de una comida de alta calidad además de hacer senderismo en las montañas.

En mi experiencia personal, mi trabajo me ha permitido conocer a personas de distintas nacionalidades, lo cual en sí es extremadamente importante. Nací para dedicarme a esto.

Por United Nations World Tourism Organization

Fuente: Ramsar