La población de Gaza no tiene ni agua, ni luz, ni efectivo cuando reina la tregua

Los gazatíes están viviendo un respiro desde que se instaurase la tregua humanitaria sobre el territorio de la Franja de Gaza. “La gente está saliendo para ver qué ha sido de sus casas”, nos ha explicado Antonio Zubillaga, coordinador de Operaciones de la UNRWA en Gaza. “Los gazatíes están saliendo a los mercados aprovechando estos días de tranquilidad”.

 

2014_8_3_gZZqyoBw0qpXMtTK6EyZz7Los palestinos comienzan a negociar en Egipto una tregua con ausencia israelí.

 

Los gazatíes están viviendo un respiro desde que se instaurase la tregua humanitaria sobre el territorio de la Franja de Gaza. “La gente está saliendo para ver qué ha sido de sus casas”, nos ha explicado Antonio Zubillaga, coordinador de Operaciones de la UNRWA en Gaza (la Agencia de Refugiados de la ONU en Gaza). “Los gazatíes están saliendo a los mercados, compran carne, arroz, verduras, tienen que aprovisionarse de comida aprovechando estos días de tranquilidad”, sentencia el responsable de la ONU.

Así, el alto el fuego provisional está sirviendo a la población civil asediada para tomarse unos momentos de tranquilidad en la tragedia, pero, pese a esta calma momentánea, lo cierto es que los desastres de la guerra han provocado que los edificios hayan quedado reducidos a escombros, el agua portable sea un bien escaso y el poder encender una bombilla sea algo meramente anecdótico.

La semana pasada se conocía la noticia de que la única central eléctrica que provee de suministro a Gaza había sido objeto de los bombardeos de las Fuerzas Armadas de Israel, de esta manera esta zona de Palestina se quedaba sin suministro, y la población a oscuras. La organización Save The Children denunciaba que la falta de combustible y la escasez de energía eléctrica podrían forzar a cerrar los centros médicos de la Franja de Gaza.

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