La ONU aplaude que una empresa holandesa no abastezca de agua a los asentamientos israelíes

Richard Falk, experto y enviado especial de la ONU sobre Derechos Humanos en los territorios palestinos ocupados, ha asegurado que “las instalaciones de tratamiento de aguas habrían servido para afianzar, todavía más, la anexión a Israel de Jerusalén Este, lo que es considerado como una violación del Derecho internacional y de las resoluciones de Naciones Unidas”

 

 

Palestinos-lanzan-piedras-a-la_54381290195_51351706917_600_226Palestinos lanzan piedras a las tropas israelíes (durante unos enfrentamientos a causa de la protesta contra el asentamiento judío de Shelo, cerca de Naplonia, Cisjordania EFE / Alaa Badarneh

La compañía holandesa Royal Haskoning DHV ha decidido romper su contrato con las autoridades israelíes de Jerusalén Este, a través del cual se comprometía a construir plantas de tratamiento de aguas residuales para abastecer a los asentamientos israelíes ilegales, decisión que ha tenido buena acogida entre algunos miembros de Naciones Unidas.

Richard Falk, experto y enviado especial de la ONU sobre Derechos Humanos en los territorios palestinos ocupados, ha asegurado que “las instalaciones de tratamiento de aguas habrían servido para afianzar, todavía más, la anexión a Israel de Jerusalén Este, lo que es considerado como una violación del Derecho internacional y de las resoluciones de Naciones Unidas”.

“Es alentador que las compañías internacionales se planteen seriamente su responsabilidad social corporativa y que sopesen las consecuencias legales, los costes económicos y los riesgos de reputación que tiene involucrarse en el mantenimiento y expansión de asentamientos ilegales israelíes en el territorio palestino ocupado”, ha asegurado Falk.

Leer el artículo completo en La Vanguardia