Ingenieros al servicio de la cooperación

Una vivienda digna, acceso a agua potable, electricidad, atención médica pública y gratuita o un puesto de trabajo. Son algunos de los conceptos que conforman las condiciones vitales básicas que permiten a toda persona su supervivencia y desarrollo como individuo y en sociedad. De esta premisa parte la labor de Twig Project, una empresa tinerfeña impulsada por CMN Ingeniería.

 

Twig-Project-4Una de los actuales iniciativas de Twig Project, empresa tinerfeña de base social, es la construcción de sistemas de abastecimiento de agua en la comunidad de Julcuy, en Ecuador.

 

Una vivienda digna, acceso a agua potable, electricidad, atención médica pública y gratuita o un puesto de trabajo. Son algunos de los conceptos que conforman las condiciones vitales básicas que permiten a toda persona su supervivencia y desarrollo como individuo y en sociedad. A pesar de que en países como España, debido a problemas coyunturales, estas necesidades no están cubiertas correctamente o en ocasiones no se prestan, poco o nada tiene que ver con las características de otros lugares del planeta en el que la base de este sistema vital ni siquiera existe.

De esta premisa parte la labor de Twig Project, una empresa tinerfeña de base social impulsada por un grupo de ingenieros y profesionales que forman parte de CMN Ingeniería, que pretende mejorar las condiciones de vida en áreas desfavorecidas del planeta sin perjudicar su medio natural y cultural.

La empresa presta su asistencia técnica a fundaciones, ONG e instituciones sin ánimo de lucro para diseñar, gestionar y construir proyectos de acción humanitaria con los que no solo se persigue paliar una determinada necesidad en un determinado momento, sino realizar cambios estructurales en sociedades marginadas para permitir su propio desarrollo en el tiempo.

“No puedes transformar una comunidad para que sus habitantes se conviertan en dueños de su propio destino si no trabajas para equiparlos y enseñarles a gestionar sus recursos”, sostiene el gerente de Twig Project, José Julio Brossa. Además, añade que su intención es “no repetir lo que en multitud de ocasiones ha ocurrido con la ayuda humanitaria, que durante un tiempo cubre una determinada necesidad pero cuando el período de asistencia termina y se van del lugar, se vuelve a la situación anterior”.

Para la consecución de los proyectos, la empresa busca financiación, ya sea a través de donaciones directas por empresas, instituciones o particulares, en los que estos inversores pueden seleccionar la iniciativa en la que desean invertir y la cantidad que ofrecen, o por la comercialización de productos solidarios. “La mayor dificultad que nos encontramos a la hora de que la gente done es el ombliguismo económico, en el que todos repetimos qué mal nos va pero no compartimos”, afirma Brossa. Desde la empresa sostienen que su desafío es que la solidaridad y la generosidad se convierta en un dogma, y la gente participe”.

Actualmente, Twig Project busca financiación para la construcción de sistemas de abastecimiento de agua en la comunidad de Julcuy, en Ecuador, en la que se beneficiarán más de 2.500 personas. Mediante el aprovisionamiento potable de este bien, se pretende reducir las enfermedades y mejorar las condiciones de la agricultura y demás actividades productivas, mientras la gestión de las autoridades locales se fortalece, “ninguna acción humanitaria puede hacerse de espaldas a las autoridades”, apostillan. Además de esta iniciativa, se encuentran en fase de evaluación la creación de una industria molinera en los campamentos saharauis de Argelia; y un sistema de acceso a agua y a electricidad en la comunidad de Lastic, en Haití.

Diario de Avisos