Honduras.- Aguas negras “bañan” la colonia Luis Andrés Zúniga

Hace tres años que corrientes de heces fecales recorren las calles y patios de varias casas en la colonia Luis Andrés Zúniga de Comayagüela.


 

El tufo del excremento mantiene mareados a maestros y alumnos del Instituto Saúl Zelaya Jiménez

Luego de unos derrumbes en las laderas colindantes con la colonia La Rosa, las tuberías se rompieron provocando que el excremento de los residentes caiga sobre los solares de algunas viviendas.

En el lugar hay varias vertientes de aguas negras que se derraman a diario, sin que ninguna autoridad haya tomado cartas en el asunto.

Anteriormente, los caños estaban conectados a un tubo madre que descargaba las aguas residuales cuesta abajo, hacia la salida del sector. Pero al quebrarse este conducto, todas las tuberías se desconectaron y así continúan.

NO MÁS LETRINAS

Desde su fundación, hace 17 años, los habitantes hacen sus necesidades fisiológicas en pozos sépticos, pero con las gestiones del patronato ha comenzado una nueva etapa para los habitantes de las 536 viviendas de este sector habitacional, que por fin tendrá alcantarillado, dijo el presidente de la agrupación, Óscar Villalta.

Las aguas negras labran las calles de la colonia Luis Andrés Zúniga desde que las tuberías se rompieron.

El líder comunal informó que el costo del proyecto asciende a los ocho millones de lempiras.

Todo el capital de inversión proviene de los colonos, quienes cansados de utilizar letrinas o aboneras, optaron por financiar la totalidad de la obra.

Por su parte, el director del Instituto Saúl Zelaya Jiménez, Hernán Fuentes Velásquez, comentó que el paso de aguas negras frente al centro escolar representa un riesgo para la salud de los estudiantes.

La fetidez también afecta a los docentes y el personal administrativo, quienes se ven obligados a oler a diario los pestilentes “riachuelos” que pasan por la zona.

Explicó que la cuneta por donde circulan las aguas negras siempre está obstruida, por lo que el líquido maloliente se acumula, convirtiéndose en un foco de infección.

A veces, los mismos perjudicados limpian este canal, pero nunca faltan ignorantes que llenan el depósito de basura. “Es un problema, porque de repente podemos tener una contaminación y hasta una epidemia”, advirtió el profesor Fuentes.

CONTAMINACIÓN

En tanto, la vicepresidenta del patronato, Ángela del Carmen Ventura, dijo que “aquí la situación ha sido tremenda, porque todo este tiempo hemos estado con letrinas”.

Cansados de usar letrinas, los habitantes están costeándose la instalación del respectivo alcantarillado.

“Estas aguas que caen, a nosotros nos afectan, pues estamos recibiendo esas aguas contaminadas y aquí hay bastantes niños que se enferman”, lamentó.

Refirió que han gestionado ayuda con las autoridades gubernamentales y municipales, pero ni siquiera les han dado una respuesta.

Ventura expresó que también han pedido auxilio a algunas embajadas, pero tampoco han encontrado el apoyo que buscan.

Detalló que personeros de la Secretaría de Salud Pública se han hecho presentes a supervisar, “pero de ahí no pasan, pese a que es un problema de salubridad”.

LA TRIBUNA pudo constatar que los empleados del Servicio Autónomo Nacional de Acueductos y Alcantarillados (SANAA) ejecutan trabajos únicamente de supervisión.

Según..Óscar Márquez Discua, trabajador de la empresa estatal, la responsabilidad de ellos en este proyecto es verificar que las conexiones estén debidamente enlazadas.

“Estamos aquí para que quede bien eso… Todo lo que es instalación de tuberías, es decir, la conexión que vaya a cada casa quede bien hecha”, puntualizó.

El apoyo es netamente logístico, porque la tubería central debe quedar con las medidas exactas y el desnivel requerido, a fin de evitar desastres posteriores. (PCC)

Fuente: La Tribuna