Guillermo Scarcella: “El agua debe ser política de Estado, sin importar quién gobierne”

El presidente de Aguas Bonaerenses dice que las cuestiones políticas entre Nación y provincia no afectan a su compañía

 

 

Guillermo Scarcella, presidente de Aguas Bonaerenses (ABSA).

Guillermo Scarcella, presidente de Aguas Bonaerenses (ABSA).

Mucho antes de convertirse en presidente de Aguas Bonaerenses (ABSA), Guillermo Scarcella fue tenista en su Tandil natal, cuna de talentos del tenis argentino. Será por eso, tal vez, que acepta el peloteo de preguntas y devuelve cada “bola” con un estilo propio, más cercano al de un político que al de un empresario.

En alguna de sus devoluciones afirma que el agua es la commodity del momento, que los grandes conflictos se suscitarán por el dominio de los acuíferos y que el eslogan de “agua y saneamiento para todos” es una realidad. De pronto, cuando se lo lleva a un “juego” más político, responde con una volea al fleje: “El agua debe ser política de Estado, sin importar quién gobierne, ni de qué partido sea”.

-¿Es posible el “agua y saneamiento para todos”?

-Es posible y es una realidad que está rodando. Es una política de Estado imparable, porque hay conciencia de que el agua es la commodity del momento. La problemática mundial en este tema es que habrá gran crecimiento de la población mientras que el recurso será el mismo. Los conflictos del futuro serán por el control de los grandes acuíferos, y la Argentina está bien posicionada en reservas.

-¿Cómo hace para construir la infraestructura necesaria?

-Con inversiones. Pero también con planificación, que es lo que se hace con el plan director de la provincia de Buenos Aires. Este plan nos permite saber qué necesitamos, cuáles son las áreas prioritarias y cuánto costará cumplir con el sueño de que todos los habitantes de la provincia tengan agua y saneamiento.

-En el país casi no hay financiamiento. ¿De dónde obtiene los fondos para estas obras?

-Hay inversiones de los organismos multilaterales de crédito (BID, Banco Mundial). Yo creo mucho en la relación público/privado. Además, hay mucha creatividad. En 2007, ABSA facturaba $ 12 millones mensuales, tenía 33 millones de obras y una tarifa congelada desde hacía 18 años. Cuando asumió [el gobernador, Daniel Scioli], puso como prioridad al agua y saneamiento. Hoy, más de 1,5 millones de personas tienen agua y saneamiento en la provincia.

-¿Cómo se manejan con la actualización de tarifas hoy?

-Desde 2007 hasta 2013 sólo hicimos dos modificaciones de tarifas.

-Sí, pero la de 2012 fue de 180%, algo que les valió mucha crítica…

-Todas las actualizaciones son criticadas y nosotros sostenemos que la gente siempre tiene razón. Ahora, somos esclavos de tres variables que ocupan más de 70% de los recursos de la compañía: personal, potabilizadores y electricidad. Si esas tres variables se mueven, lógicamente se tiene que mover el marco tarifario.

-Usted habla de regionalización de tarifas. ¿Cómo sería eso?

-Personal, potabilizadores y energía tienen costos similares en toda la región, pero nuestros países vecinos tienen como valor referencial del metro cúbico de agua 1 dólar más algunos centavos, mientras que cualquier empresa acá tiene el valor del metro cúbico mucho más bajo. Por eso, regionalización es adecuar la tarifa a lo que cuesta en la región.

-¿Pero hasta qué punto se puede en la coyuntura económica actual cobrar una tarifa más alta?

-Hay personas que no pueden pagar, es verdad, y para eso tenemos una tarifa social. Hoy tenemos 50.000 usuarios en esas condiciones. Pero quienes están en condiciones de abonar, deben pagar la tarifa que corresponda. Yo no estoy en contra de los subsidios, pero estoy a favor de una tarifa lógica que permita tener la operación en mantenimiento y las inversiones mínimas en equilibrio.

-En medio de la crisis energética que hay en el país, ¿cómo se manejan cuando no pueden contar con la electricidad para operar?

-Hace pocos días presentamos más de 36 equipos de grupos electrógenos propios de distintas potencias, para distribuir en distintas regiones. Tratamos de adelantarnos a los problemas. ABSA no está destinada a ganar dinero, sino a brindar el mejor servicio y llegar a las personas. Entonces, todo lo que podamos tener de superávit operativo es reinvertible.

-¿Hoy tienen ese superávit?

-No, por supuesto que no. Lo que tenemos es equilibrio operativo. Y no queremos perderlo, porque eso nos va a permitir invertir en obras.

-¿Cómo sostienen ese equilibrio con una inflación de 25% anual?

-Con alguna compensación, que puede ser desde aportes del estado provincial hasta una recategorización del marco tarifario.

-¿Habrá otro aumento?

-En principio, no. Pero tenemos que ver cuánto se mueven las variables que le comenté.

-¿Cómo les va con los aportes del Estado, en tiempos complicados para la provincia?

-Desde que estoy en ABSA, el estado provincial siempre respondió a las necesidades de la empresa. Cuando tuvimos la terrible sequía de Bahía Blanca, respondió invirtiendo más de $ 100 millones. Así lo ha hecho también con plantas de ósmosis inversa para mejorar la calidad del agua y atendiendo los problemas de cada municipio e invirtiendo.

-¿Cuánto afecta a ABSA la tirantez entre Scioli y la presidenta Cristina Kirchner?

-Yo digo que no hay política en el agua y el saneamiento, sino un servicio esencial para la gente.

-Sí, pero si no le giran fondos a Scioli desde Nación, hay menos aportes para ABSA…

-Repito que hasta ahora nunca hemos tenido ese problema.

-¿Cuánto aporta el estado provincial a ABSA?

-Cerca de 300 millones de pesos anuales. La empresa por sí misma genera 1000 millones de pesos.

-¿Cuáles son los principales obstáculos para lograr su objetivo?

-Yo diría desafíos, en lugar de obstáculos. Nuestro mayor desafío es que el agua sea una política de Estado, sin importar quién esté al frente de la empresa, quién sea el gobernador de la provincia o a qué partido político pertenezca. Hay un plan director que prevé llegar en 2025 al agua y saneamiento para 100% de las personas.

-Dónde estará Scioli en 2025…

-Se vive como se juega y el gobernador vive con garra, lealtad, esfuerzo. Uno lo ve jugar al fútbol seguido y ve que está, pone garra y se enoja si no le sale una jugada. Siempre pide estar… Creo que los sueños no se le deben quitar a nadie. A Scioli la gente lo eligió porque vive como juega…

-¿Cuándo pateará al arco y se postulará para presidente?

-El gobernador patea constantemente, porque está constantemente jugando al fútbol… y hace goles.

-¿Usted se va a candidatear a algún cargo político?

-Nosotros acompañamos al gobernador en este desafío y lo seguiremos haciendo. Yo vivo el ahora… el hoy, el presente. Y tengo la responsabilidad de darle agua y saneamiento a más de cuatro millones de usuarios, así que ni se me ocurre pensar en otra cosa.

-¿Ni aunque venga Scioli y se lo pida?

-Eso no ha sucedido todavía.

Fuente: La Nación