Expertos aplauden regulación sobre proyecto de trasvase de agua de China

Expertos hídricos chinos defendieron la recién aprobada regulación del uso del agua en el proyecto de trasvase de agua sur-norte de China, confiando en que la normativa fortalecerá los esfuerzos en la prevención de la contaminación acuática. La regulación establece que la gestión del proyecto debe priorizar la conservación sobre el trasvase.

 

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Expertos hídricos chinos defendieron la recién aprobada regulación del uso del agua en el proyecto de trasvase de agua sur-norte de China, confiando en que la normativa fortalecerá los esfuerzos en la prevención de la contaminación acuática.

La regulación, publicada a finales del mes pasado, establece que la gestión del proyecto debe priorizar la conservación, el control de la polución y la protección medioambiental antes del trasvase.

El proyecto de trasvase de agua sur-norte del país asiático fue ideado por el ex presidente chino Mao Zedong en 1952. El Consejo de Estado (poder ejecutivo) aprobó el ambicioso proyecto en diciembre de 2002 tras debatirlo durante casi medio siglo.

Se espera que el proyecto derive 44.800 millones de metros cúbicos de agua anuales del río Yangtse, ayudando a paliar la escasez de agua en el norte de China para el año 2050.

Dado que el agua que el proyecto suministrará será utilizada principalmente para el consumo diario de las ciudades, la protección de su calidad constituirá un elemento clave del proyecto, opinó Li Yuanyuan, subdirector del Instituto General de Planificación y Diseño de Recursos Hídricos subordinado al Ministerio de Recursos Hídricos.

Según Li, existen diversos factores que pueden amenazar la calidad del agua, entre ellos, el hecho de que las rutas de los canales del proyecto atraviesan gran cantidad de ríos, lagos y varias regiones económicamente desarrolladas.

El dragado de arena, el paso por puente de vehículos de sobrecarga y la descarga de fábricas ubicadas a lo largo de las rutas también pueden poner en riesgo la protección del agua en el proyecto, explicó Jing Shuguang, inspector de la Oficina de Trasvase de Agua Sur-Norte del Consejo de Estado.

Li considera que lo más importante es que la normativa prohíbe acciones de riesgo y obras de construcción en los manantiales y a lo largo de las rutas de trasvase, restringe la tala, la expansión de campos de cultivo y la fundación de viveros en los mismos lugares, y establece requisitos en la instalación y operación de equipos de gestión de contaminantes.

Wang Hao, investigador del mencionado instituto, mencionó que el reglamento contempla las complejidades de la administración del uso de agua en las regiones beneficiarias del proyecto.

“(El proyecto) afectará a la distribución de los recursos acuáticos entre las zonas suministradoras y las de los cursos inferiores y las receptoras”, explicó Wang, agregando que, una vez puesto en marcha el proyecto, podrán cambiar también las existentes redes hidrográficas e incluso la vida de los residentes de las regiones involucradas.

No obstante, Wang sostuvo que el proyecto ayudará en gran medida a garantizar un desarrollo sostenible en las regiones del norte de China, aliviando la escasez de agua en las zonas receptoras, que además sufren de agotamiento de agua subterránea y graves problemas medioambientales.

Xinhua Español