El suplicio de la escasez de agua en Cuba

Cuba parece un país donde hay mucha agua, pero en la isla siempre ha sido difícil entregar suficiente agua potable a sus habitantes

Los hombres están sentados en los escalones de entrada y juegas a las cartas; las mujeres conversan junto a las ventanas enrejadas. Varios perros callejeros a los que les faltan trozos de pelaje les pasan por al lado.

Los taxistas le dicen la última parada de La Habana, pero para los vecinos es el barrio de Jesús María.

En lo alto de la empinada escalera de hormigón, una familia de siete personas comparte un apartamento pintado de azul pastel y las raciones básicas comunes en Cuba, además de un escaso y potencialmente insalubre abastecimiento de agua que chapotea en una cisterna oscura y vieja justo al pasar la puerta de entrada.

Cuba parece un país donde hay mucha agua, con abundantes lluvias, ríos que cruzan la isla en todas direcciones y manantiales subterráneos de aguas color turquesa que brotan a la superficie.

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