El problema del agua

Durante su reciente reunión en Davos, el Foro Económico Mundial dio a conocer su noveno informe anual sobre Riesgos Globales, una encuesta realizada a más de 700 líderes empresariales, funcionarios gubernamentales e instituciones sin fines de lucro para identificar los riesgos más graves de la próxima década. 4 de éstas amenazas están en relación con el agua.

 

jose luis paloEl problema del agua.

 

Durante su reciente reunión en Davos, el Foro Económico Mundial dio a conocer su noveno informe anual sobre Riesgos Globales, una encuesta realizada a más de 700 líderes empresariales, funcionarios gubernamentales e instituciones sin fines de lucro para identificar los riesgos más graves de la próxima década. Cuatro de las diez amenazas que figuran en el informe están relacionadas con el agua.

Estos riesgos incluyen crisis por sequías e inundaciones, deterioro de la calidad y la mala gestión del agua; falta de mitigación del y adaptación al cambio climático; mayor incidencia de fenómenos meteorológicos extremos, y las crisis alimentarias, impulsadas en parte, por la escasez de agua. Pero el informe no destaca lo más urgente: cómo garantizar el suministro de suficiente agua potable.

El Centro del Tercer Mundo para el Manejo del Agua estima que por lo menos 3 mil millones de personas en el mundo aún beben agua de dudosa calidad. AquaFed, que representa a las compañías privadas de agua, estima 3.4 miles de millones de personas -casi la mitad de la población mundial.

No hay escasez de pruebas. En 2011, se consideró que las aguas de la mitad de los lagos y ríos más grandes de China no eran aptas para el consumo humano.

En la India, casi la mitad de 445 ríos del país estaban el año pasado demasiado contaminados en términos de demanda bioquímica de oxígeno (un indicador de la calidad orgánica de las aguas) y de contenido de bacterias coliformes como para que sus aguas puedan ser consumidas de manera segura.

En Pakistán, el 72 por ciento de las muestras obtenidas de los sistemas de suministro de agua del país no eran aptas para el consumo humano. En Nepal, el 85 por ciento de sus sistemas de abastecimiento de agua tradicionales está seriamente contaminado con bacterias, hierro, manganeso y amoníaco. En México, el 90 por ciento de las cerca de 25 mil empresas de agua del país funcionaron en estado de quiebra en 2013.

Las organizaciones internacionales confunden la vaga noción de “fuentes mejoradas de agua” con agua potable segura y genuinamente limpia. Mientras que se dice que casi el 90 por ciento de los hogares de Delhi tiene un saneamiento adecuado, porque tienen inodoros en interiores, casi la totalidad de las aguas residuales sin tratar se descargan al río Yamuna -una fuente de agua potable para las ciudades río abajo. Del mismo modo, se considera que la Ciudad de México tiene un alto nivel de saneamiento, a pesar de que transporta aguas residuales sin tratar, y cargadas con patógenos y sustancias químicas tóxicas, al Valle del Mezquital, donde se utiliza para el riego de cultivos.

El Centro del Tercer Mundo para el Manejo del Agua estima que solo entre el 10 y 12 por ciento de las aguas residuales domésticas e industriales producidos en América Latina se gestiona adecuadamente. Igual sucede en países de Asia y África.

Resolver estos problemas requerirá una voluntad política sostenida, que los gobiernos desarrollen instituciones fuertes y que los fondos públicos se usen con mayor eficacia. Al mismo tiempo, el público debe reconocer que puede acceder a mejores servicios de agua a través de los impuestos, aranceles y transferencias.

Los medios de comunicación deben enfatizar los beneficios de los sistemas de suministro de agua y gestión de aguas residuales en buen funcionamiento -y deben responsabilizar a políticos y burócratas si no hacen lo que les corresponde. Los profesionales en temas de agua deben desplazar su enfoque del suministro de más agua al suministro de mejor agua de manera más sostenible.

Considerando que no enfrentar el desafío del agua provocaría, en el plazo de una generación, una crisis mundial sin precedentes, los esfuerzos no podrían ser más urgentes.

AM