El miedo a vivir sin agua

Cómo vivir sin agua es la pregunta que ronda por la cabeza de los vecinos de la pequeña comunidad de Lompico, en las montañas de Santa Cruz (California). Con casas esparcidas en medio de extensos bosques de secuoyas, donde habitan también leones de montaña, gatos silvestres y ardillas, a primera vista la existencia de sus 500 habitantes parece idílica.

 

1391291270_997939_1391292280_noticia_normalLake Isabella, en el condado de Kern, prácticamente seco.

 

Cómo vivir sin agua es la pregunta que ronda por la cabeza de los vecinos de la pequeña comunidad de Lompico, en las montañas de Santa Cruz (California). Con casas esparcidas en medio de extensos bosques de secuoyas, donde habitan también leones de montaña, gatos silvestres y ardillas, a primera vista la existencia de sus 500 habitantes parece idílica, al menos hasta ahora, cuando la falta de agua se ha convertido en una pesadilla con la que tienen que convivir día a día.

Saben que su destino está escrito en la siguiente curva del tiempo, a una distancia de entre 60 y 120 días, lo que pueden resistir las reservas de agua sin agotarse del todo, si es que continúa sin llover. Y los pronósticos no apuntan en ese sentido. Los científicos empiezan a hablar ya de una mega-sequía. Se conoce por tal nombre una sequía que dura más de dos décadas y que si las cosas no cambian se podría convertir en una epidemia crónica para California de graves consecuencias en todos los ámbitos.

La mega-sequía ha empezado a dejar ya su rastro en las zonas rurales, peor provistas que las ciudades para resistir la escasez de agua. Diecisiete comunidades rurales, esparcidas por los condados de Kern, Madera, Mariposa, Mendocino, Fresno, Sonoma y Santa Cruz, entre otros, están a punto de quedarse sin una gota de agua, y Lompico está entre ellas.

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