El inteligente uso del agua en la antigua Petra, una ciudad agrícola en mitad del desierto

Una nueva investigación arqueológica ha fechado en el siglo I de nuestra era el apogeo de la agricultura en bancales o terrazas en la antigua ciudad de Petra, apodada a veces “la ciudad del desierto”. Este desarrollo técnico condujo a una explosión de la actividad agrícola, aumentando la importancia estratégica de la ciudad.

Un equipo internacional de arqueólogos, incluyendo a Christian Cloke de la Universidad de Cincinnati, Estados Unidos, está proporcionando nuevos y reveladores datos sobre la extensa y eficaz gestión del agua y de la producción agrícola en y alrededor de Petra, localizada en la actual Jordania. La investigación que allí está en marcha, y en la que participa Cloke, la dirige la profesora Susan Alcock del Proyecto Arqueológico de Petra (BUPAP, por sus siglas en inglés), una iniciativa impulsada por la Universidad Brown, en Providence, Rhode Island, Estados Unidos.

Usando una amplia gama de herramientas y técnicas, incluyendo imágenes por satélite de alta resolución, el equipo de Cloke y Cecelia Feldman, de la Universidad de Massachusetts en Amherst, Estados Unidos, ha llegado a la conclusión de que el amplio uso de los cultivos en bancales y la construcción de diques en la región al norte de la ciudad empezó alrededor del siglo primero, hace cerca de 2.000 años, y no durante la Edad de Hierro (aproximadamente entre los años 1200 y 300 a.C.) como se había supuesto previamente. Este desarrollo espectacular parece que se debió al ingenio y la gran capacidad de iniciativa de los antiguos nabateos, cuyo próspero reino tuvo su capital en Petra, hasta el principio del segundo siglo.

Un muro protegiendo a un bancal en las afueras de Petra. (Foto: Cortesía del BUPAP)

Un muro protegiendo a un bancal en las afueras de Petra. (Foto: Cortesía del BUPAP)

En la región sólo llueve entre octubre y marzo, a menudo en cortos y torrenciales aguaceros, por lo que era importante para los habitantes de Petra recolectar y almacenar tanta agua de lluvia como fuera posible para luego poder usarla durante la temporada seca. A lo largo de los siglos, los nabateos de Petra se volvieron expertos en ese menester. Las amplias cuencas de las colinas de piedra arenisca conducían de forma natural el flujo de agua hacia el centro de la ciudad, y un complejo sistema de cañerías y acequias lo dirigió a cisternas subterráneas donde se almacenaba para su uso posterior.

El cultivo exitoso en bancales de trigo, uva y posiblemente aceituna, resultaba en un inmenso y verde “suburbio” agrícola de Petra en medio de un paisaje inhóspito y árido. La agricultura en bancales se mantuvo eficazmente en una amplia zona durante el siglo tercero.

Basándose en los hallazgos hechos en la superficie y en datos adicionales reunidos por otros investigadores en el área, está claro que este tipo de agricultura prosiguió, con sus altibajos, durante muchos siglos, hasta fines del primer milenio (concretamente entre los años 800 y 1000 de nuestra era). El hecho de que tanta tierra de la antigua Petra fuese cultivada con éxito a lo largo de los siglos es un testimonio de la notable eficacia de las estrategias usadas en aquellos tiempos para el manejo de la tierra y es todavía más llamativo a la luz del ambiente seco y polvoriento del área en la actualidad.

Fuente: NCYT