El IIAMA desarrolla un método novedoso para adaptar las cuencas mediterráneas al cambio climático

El estudio propone una serie de actuaciones en base a criterios económicos, ambientales e hidrológicos para garantizar a largo plazo el suministro de agua. El proyecto se basa en el estudio de la cuenca del río Orb (Francia) situada en la zona mediterránea.

 

Cuenca Río ORb

Corentin Girard, investigador del Instituto de Ingeniería del Agua y Medio Ambiente (IIAMA) de la Universitat Politècnica de València ha desarrollado un innovador método de ayuda a la planificación a escala de cuenca en un periodo de incertidumbre como puede ser el provocado por el cambio climático.

El trabajo, publicado en Global Environmental Change, es el resultado de un proyecto de investigación cofinanciado por el Servicio Geológico francés (BRGM) y la Agencia Nacional francesa del Agua y Medio Acuático (ONEMA) que busca métodos para elegir medidas de actuación en el sector del agua frente al cambio climático, teniendo en cuenta principios económicos, hidrológicos y ambientales. Mediante un modelo de optimización se elige la mejor combinación de actuaciones en función de la naturaleza de la cuenca y de las proyecciones de evolución de la demanda, del coste-eficacia de las posibles acciones y de diferentes escenarios de cambio climático.

Así, el modelo destaca las ventajas de las medidas destinadas a mejorar la eficiencia de los canales de riego para la agricultura o las redes de agua potable para enfrentarse a un futuro incierto. “Es necesario evaluar todas las posibilidades existentes antes de llevar a cabo otras obras que requieren una mayor inversión como la construcción de desaladoras o trasvases y así evitar arrepentirse después”, resalta el investigador.

Garantizar el suministro de agua
El proyecto, que parte del trabajo de una tesis doctoral dirigida por el subdirector del IIAMA, Manuel Pulido-Velázquez y el economista francés de BGRM, Jean-Daniel Rinaudo, busca garantizar a largo plazo el suministro de agua a todos los usuarios, efectuando en cada tramo un balance entre los recursos, las demandas y el impacto de las medidas aplicadas. Para ello, Corentin Girard indica que se han evaluado diversos programas de adaptación frente a distintos escenarios “definiendo un programa de medidas de menor coste y robusto frente a la incidencia del cambio climático”.

El marco interdisciplinar desarrollado integra de forma novedosa una perspectiva descendente (Top down), donde se valora las distintas posibilidades de evolución del clima a nivel global y sus impactos en la cuenca a nivel local, con un enfoque ascendente (Bottom-Up) que permite determinar diversos escenarios de evolución de la demanda de agua y medidas de adaptación locales definidas conjuntamente con los usuarios de la cuenca a través de talleres participativos.

El caso de estudio: la cuenca del río Orb
El trabajo se basa en el estudio de la cuenca del río Orb, que desemboca en la vertiente mediterránea, en concreto en la localidad de Valras-Plage, situada entre Montpellier y Perpignan. Diversos estudios coinciden que las regiones bañadas por el Mar Mediterráneo se verán impactadas de manera significativa por el cambio climático, aunque no hay acuerdos sobre el alcance, por lo que es necesario planificar medidas de actuación “teniendo en cuenta que el futuro es incierto”, reclama el investigador del IIAMA.

Una de las principales aportaciones de su modelo es la participación de los diferentes actores del sector del agua en la toma de decisiones. “Es interesante que se consensuen las propuestas con los regantes, compañías de agua, administraciones y habitantes de la cuenca. Todos tienen algo que decir”, subraya Corentin que considera la experiencia piloto ha sido muy provechosa. “El gestor de la cuenca que baña el río Orb me señalaba que se habla cada vez más del cambio climático, pero que siguen sin saber enfrentarse a este problema y su complejidad. Les hemos proporcionado una herramienta que les permite hablar del futuro para prepararse de la mejor forma posible y seguir viviendo en su región”.

Por ello, el investigador francés destaca que cuando las medidas son consensuadas con los distintos agentes “te aseguras que no haya conflicto social. Tú puedes diseñar un muy buen plan, pero posteriormente puede pasar que nadie quiera aplicar tus medidas”.

En definitiva, la adaptación al cambio global supone un reto para los enfoques convencionales de planificación y gestión de recursos hídricos. De momento, este estudio modelo es una aportación innovadora a la ardua tarea de combatir los nuevos retos medioambientales a los que se enfrenta la sociedad.