El agua, un tesoro ‘inalcanzable’

La Organización de Naciones Unidas (ONU) predice que para el año 2030 la población mundial necesitará por lo menos un 35 por ciento más de alimentos, un 40% más agua y un 50% más de energía. Ya en la actualidad, 768 millones de personas carecen de acceso a fuentes mejoradas de agua, es decir, construidas de forma que estén libres de contaminantes.

 

aguaMiles de millones de individuos no poseen saneamientos en buen estado ni electricidad.

 

La Organización de Naciones Unidas (ONU) predice que para el año 2030 la población mundial necesitará por lo menos un 35 por ciento más de alimentos, un 40 por ciento más agua y un 50 por ciento más de energía. Ya en la actualidad, 768 millones de personas carecen de acceso a fuentes mejoradas de agua, es decir, construidas de forma que estén libres de contaminantes; 2.500 millones de individuos no poseen saneamientos en buen estado y 1.300 millones no tienen acceso a la electricidad.

«El agua y la energía son algunos de los desafíos más preeminentes del mundo. El tema central del Día Mundial del Agua de este año llamó la atención del mundo sobre estas cuestiones», afirma Michel Jarraud, secretario general de la Organización Meteorológica Mundial y presidente de ONU-Agua, que coordinó el Día Mundial del Agua, que se celebró hace unos días, y todo el sistema de esfuerzos relacionados con el agua dulce de la ONU. A su juicio, estas cuestiones necesitan una atención «urgente».

«La situación es inaceptable. A menudo es la misma gente que no tiene acceso al agua y saneamiento la que también carece de energía», lamenta Jarraud. De hecho, el Informe 2014 sobre el Desarrollo Mundial del Agua, un estudio insignia de ONU-Agua, producido y coordinado por el Programa Mundial de Evaluación del Agua, dirigido por la Unesco, destaca la necesidad de políticas y marcos normativos que reconozcan e integren planteamientos sobre las prioridades de agua y energía.

WWDR, un análisis trienal desde 2003 a 2012, se ha convertido este año en anual en respuesta a la demanda de la comunidad internacional de tener una publicación concisa basada en la evidencia y anual con un enfoque y recomendaciones temáticas específicas.

Los autores de WWDR 2014 subrayan cómo las decisiones y los problemas relacionados con el agua impactan en la energía y viceversa. Por ejemplo: la sequía disminuye la producción de energía, mientras que la falta de acceso a la electricidad limita las posibilidades de riego.

Extracciones

El informe señala que aproximadamente el 75 por ciento de todas las extracciones de agua industriales se utilizan para la producción de energía. Los aranceles también ilustran esta interdependencia: si el agua está subvencionada para venderse por debajo del costo, los productores de energía, sus principales consumidores, son menos propensos a conservarla, mientras que las subvenciones a la energía, a su vez, elevan el consumo de agua.

El texto hace hincapié en la necesidad imperiosa de coordinar la gestión política y la garantía de que los precios del agua y la energía reflejen los costos reales y los impactos ambientales. «La energía y el agua están en la cima de la agenda de desarrollo mundial», afirma el rector de la Universidad de las Naciones Unidas en Japón, David Malone, coordinador del Día Mundial del Agua de este año, en nombre de ONU-Agua junto con la Organización de Desarrollo Industrial de Naciones Unidas.

Por su parte, el director general de Onudi, Li Yong, hace hincapié en la importancia del agua y la energía para el desarrollo industrial sostenible e integrador. «Hay una fuerte llamada hoy a la integración de la dimensión económica y el papel de la industria y la manufactura, en particular, en las prioridades mundiales de desarrollo post-2015», afirma Li.

El Adelantado