Educación, agua potable y salud de Gijón al mundo

Treinta proyectos solidarios actuarán en África, Asia y América gracias a 800.000 euros de fondos municipales.

 

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30 proyectos y un solo objetivo: buscar la autosuficiencia de las comunidades menos favorecidas por los efectos de la globalización. Este es el punto de partida de las ONG beneficiarias del presupuesto municipal para cooperación exterior, que para el periodo 2016-2017 asciende a 800.000 euros. «Los cambios sobre el terreno son lentos, pero lo último que hay que hacer es desesperarse. Poco a poco se van viendo los resultados y hay que seguir apoyando estas causas», resume Rubén Pérez-Langa, técnico de proyectos de Médicos del Mundo en Asturias.

A su cargo está uno de los proyectos a los que más fondos se va a destinar (40.049 euros). Su misión, promover una mejora de la salud sexual en la zona rural de Nieni y Kabala, en Sierra Leona. Llevan una década dedicados al asunto y las vías de actuación ya son nítidas para los cooperantes. «Ahora se está tratando de mejorar las condiciones de las madres, intentando reducir su mortalidad en el parto fortaleciendo la estructura de sanidad primaria y ofreciendo una asistencia continua durante el nacimiento», sostiene Pérez-Langa. Asimismo, después del brote de ébola de 2014, los esfuerzos de Médicos del Mundo se han tenido que redoblar las precauciones. «Ese año hacíamos especial énfasis en la prevención. Ahora tratamos de fomentar que las comunidades locales de mujeres se posicionen por su cuenta», afirma.

La suficiencia alimentaria es otro de los aspectos que más se intenta trabajar desde estos proyectos humanitarios. La Fundación Proclade, por ejemplo, recibirá a lo largo del año 43.990 euros para crear una red agrícola autosostenible para las familias de diez comunidades de San Antonio de Padua de Río Dulce, sito en Guatemala. Según afirma Mercedes Redondo, del departamento de Cooperación y Ayuda Humanitaria de la entidad, su proyecto consiste en «capacitar a líderes y promotores agrícolas para que las familias puedan autoabastecerse de alimentos ecológicos, sanos y sin depender de las ayudas del Estado». El plan, dividido en tres fases, empezará en 2017 con la segunda de ellas. En ella se realizarán charlas, talleres y pruebas sobre el terreno para mostrar a las familias cómo actuar acorde al clima y a las condiciones del suelo.

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