Desde otras ciudades

Cada día bajo las calles de Londres, los encargados de mantener las cloacas luchan contra las bolas de grasa que amenazan con bloquear el drenaje y hacer que todos los desechos vuelvan a las casas de las personas. El problema es peor en Navidad, cuando el equivalente a dos piscinas olímpicas llenas de grasa de pavo se escurre por los fregaderos de los londinenses.

 

032o1cap-1Las cañerías en la capital inglesa son invadidas por grasa de pavo en Navidad.

 

Cada día bajo las calles de Londres, los encargados de mantener las cloacas luchan contra las bolas de grasa que amenazan con bloquear el drenaje y hacer que todos los desechos vuelvan a las casas de las personas.

El problema es peor en Navidad, cuando el equivalente a dos piscinas olímpicas llenas de grasa de pavo se escurre por los fregaderos de los londinenses.

Muchos de ellos no son conscientes de que al vertir la grasa por las cañerías ayudan a crear fatbergs (icebergs de grasa), apodo con el que los trabajadores de las cloacas se refieren a esas enormes bolas de sebo animal que se pasean unos pocos metros abajo de sus mesas.

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