Descubierta evidencia de agua interna en la Luna

Científicos han detectado agua magmática –agua que se origina desde las profundidades del interior de la Luna- en la superficie lunar. Estos hallazgos representan la primera detección remota de este tipo de agua lunar, y fueron realizados usando datos del instrumento Moon Mineralogy Mapper (M3) de la NASA a bordo del orbitador lunar Chandrayaan-1 de India.

cima-crater-bullialdusCima central del cráter lunar Bullialdus. Crédito: NASA/GSFC/Universidad Estatal de Arizona.

El descubrimiento representa una emocionante contribución al rápido cambio de la comprensión del agua lunar según Rachel Klima, geóloga planetaria del Laboratorio de Física Aplicada (APL) de la Universidad Johns Hopkins en Laurel, Maryland, y autora principal del estudio “Remote detection of magmatic water in Bullialdus Crater on the Moon”, publicado en la edición del 25 de agosto de la revista Nature Geoscience.

“Durante muchos años, los investigadores creyeron que las rocas de la Luna estaban ‘totalmente secas’ y que cualquier rastro de agua detectado en las muestras de Apollo tenían que ser contaminación de la Tierra”, dijo Klima, miembro del equipo Scientific and Exploration Potential of the Lunar Poles del Instituto de Ciencia Lunar (NLSI) de la NASA. “Hace aproximadamente cinco años, nuevas técnicas de laboratorio usadas para investigar muestras lunares revelaron que el interior de la Luna no es tan seco como pensábamos anteriormente. Casi al mismo tiempo, los datos de una sonda orbital detectaron agua en la superficie lunar, que se cree que es una delgada capa formada por el viento solar que golpea la superficie lunar”.

“Desafortunadamente, esta agua superficial no nos da ninguna información acerca del agua magmática más profunda que existe dentro de la corteza y manto lunar, pero fuimos capaces de identificar los tipos de roca dentro y alrededor del cráter Bullialdus”, dijo el coautor Justin Hagerty, del U.S. Geological Survey. “Dichos estudios pueden ayudarnos a comprender cómo se originó el agua superficial y dónde puede existir en el manto lunar”.

M3 fotografió completamente el gran cráter de impacto Bullialdus en 2009. “Está a 25 grados de latitud del ecuador y, por tanto, no se encuentra en una ubicación favorable para que el viento solar produzca agua superficial significativa”, explicó Klima. “Las rocas en la cima central del cráter son de un tipo conocido como norita que generalmente se cristaliza cuando el magma asciende, pero queda atrapada bajo tierra en lugar de erupcionar en la superficie como lava. El cráter Bullialdus no es el único lugar donde se encuentra este tipo de roca, pero la exposición de estas rocas combinada con una abundancia de agua regional generalmente baja nos permitió cuantificar la cantidad de agua interna en estas rocas”.

Después de examinar los datos del instrumento M3, Klima y sus colegas descubrieron que el cráter tiene mucho más hidroxilo –una molécula formada por un átomo de oxígeno y uno de hidrógeno- en comparación con sus alrededores. “Las características de absorción del hidroxilo eran consistentes con el hidroxilo unido a los minerales magmáticos que fueron extraídos desde las profundidades por el impacto que formó el cráter Bullialdus”, indica Klima.

El agua magmática interna otorga información acerca de los procesos volcánicos y composición interna de la Luna, dijo Klima. “Comprender esta composición interna nos ayuda responder preguntas sobre cómo se formó la Luna, y cómo cambiaron los procesos magmáticos cuando se enfrió. Ha habido algunas mediciones del agua interna en muestras lunares, pero hasta ahora esta forma de agua lunar nativa no había sido detectada desde la órbita”.

Fuente: Cosmo Noticias