Desafíos del agua

En el proceso legislativo hemos aprobado la ley que modifica el marco normativo que rige las aguas en las materias de información, fiscalización y sanciones.

 

Antonio-Horvath

La idea es que la información esté en línea con los lugares de extracción o más sensibles del agua, que estén en un lenguaje común a las notarías, que tengan relación con los tenedores de derechos, y en el caso de las aguas subterráneas y los grandes extractores, que tengan una obligatoriedad aún mayor.

En cuanto a fiscalización los profesionales adquieren rango de ministros de fe y tendrán apoyo de Carabineros. En cuanto a las sanciones, se hacen más reales de manera que dentro del área de los tribunales, o en casos determinados cuando hay intervención grave de los cauces, con participación de la Dirección General de Aguas, éstas tengan una relación más estrecha con el daño causado y sean lo suficientemente disuasivas.

En esta materia aún hay mucho que avanzar: falta el manejo o gestión integrada de cuencas y el uso eficiente del agua. De esta manera se podrán compatibilizar los distintos usos del territorio y del borde costero, sectorizar su distribución para su uso equitativo, sobre todo bajo los efectos del cambio climático. Resulta clave forestar con especies nativas los tres a cinco millones de hectáreas de terrenos erosionados y de aptitud forestal; ampliar significativamente el uso de las Energías Renovables No Convencionales y mejorar el Net Metering (Ley 20.571); hacer eficiencia energética y establecer la huella del agua. La legislación existente protege los caudales ecológicos ambientales y recreativos. Hay que proteger mejor los glaciares, toda el agua requiere valoración y protección incluida la del mar.

En esta materia no hay ninguna región -desde Arica a la Antártica, e Isla de Pascua por el oeste- que no tenga el drama del agua.

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