Cuatro lugares de la Tierra donde buscar “vida extraterrestre”

El análisis de los seres nos da pistas sobre en qué lugares del Sistema Solar podría haber vida. Los mejores candidatos: Marte, Europa (satélite de Júpiter), Encélado (satélite de Saturno) y Titán (satélite de Saturno). Pero, como ya supondréis, sale muy caro enviar misiones a estos lugares para buscar vida, así que echamos mano de los llamados análogos terrestres: lugares de la Tierra que cumplen alguna condición que se da en otros lugares del Sistema Solar, o del resto del Universo si estamos analizando condiciones de exoplanetas.

 

31Aguas de río Tinto en zonas próximas a su nacimiento / NASA

 

¿Dónde podemos buscar “vida extraterrestre” dentro de la Tierra? Aquí van cuatro lugares:

1) Río Tinto (Huelva): En nuestro país contamos con uno de los análogos terrestres más importantes donde podemos estudiar el presente y el pasado marciano. Las condiciones de alta acidez que presentan sus aguas en la zona del nacimiento del río llegan a alcanzar un pH de 2, es decir, una acidez comparable a la del ácido clorhídrico.

Si nos remontamos al pasado remoto cuando Marte tenía océanos sabiendo que Marte tiene y tenía un suelo rico en óxidos de hierro, en zonas de aguas poco profundas debía haber una gran acidez, similar a la de río Tinto. Y en esas aguas onubenses podemos encontrar una gran variedad de vida acidófila.

En el presente de Marte sabemos que no hay agua líquida en superficie, pero recientes investigaciones han presentado datos que apuntan a que en el subsuelo marciano cabe la posibilidad de encontrar ríos subterráneos de agua líquida. Esto es algo que también sucede en el nacimiento del río Tinto, ya que el proyecto IPBSL (Iberian Pyritic Belt Subsurface Life detection) no sólo ha encontrado agua, sino también vida.

2) Laguna de Tirez (Toledo): Esta laguna se sitúa en el término toledano de Villacañas y se caracteriza por sus aguas hipersalinas. Aguas con esas concentraciones de sal no son aptas para la vida humana, pero sí para unos extremófilos llamados halófilos, y allí los hay.

Sabemos que en la luna de Júpiter Europa tiene un océano subterráneo. Y no sólo sabemos eso, sino también que la concentración de elementos salinos en esas aguas es extremadamente alta. Por lo tanto las aguas de Europa y de la laguna de Tirez tiene aspectos comunes.

3) Lago Pitch (Trinidad y Tobago): En Titán sabemos que hay metano en formas líquida, sólida y gaseosa. Por sus condiciones, Titán se considera un laboratorio para simular la Tierra en sus primeras épocas ¿Podemos encontrar en la Tierra algún lugar donde tengamos grandes concentraciones de metano de forma natural? La respuesta es sí, y ese lugar lo tenemos en Trinidad y Tobajo: el lago Pitch.

El suelo de ese lago contiene grandes cantidades de hidrocarburos, entre ellos el metano, y a la vez contiene microorganismos que son capaces de vivir en esas condiciones, además de con una carencia casi total de oxígeno y agua. Como os he dicho antes, Titán es un laboratorio de la Tierra primitiva, pero el lago Pitch es un gran laboratorio del Titán actual.

4) Permafrost de Alaska: Encélado es un mundo helado donde también hay grandes posibilidades de la existencia de un océano subterráneo bajo esa corteza de hielo. En los hielos permanentes de Alaska podemos encontrar a poca profundidad hielos bastante antiguos, que al analizarlos dan positivo en psicrófilos, es decir, microorganismos que soportan temperaturas extremadamente bajas.

A los hielos permanentes de Alaska podemos llegar en 10 horas. Sin embargo, a Encélado tardamos la friolera de siete años, por lo tanto, es más fácil y más barato llegar a Alaska.

Por lo tanto, si en río Tinto, en la laguna de Tírez, en el lago Pitch o en Alaska hemos encontrado extremófilos totalmente adaptados, cabe pensar que en Marte, Europa, Titán y Encélado también podría haberlos. Es una posibilidad… ¿no?

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