Crisis del agua: ¿qué hacen las empresas?

La crisis hidríca que se vive en el mundo es una realidad que ya nadie puede negar. Pero, ¿qué se puede hacer para mitigarla? ¿Qué papel juegan las empresas para ser parte de esta solución? Los casos de aquellas que ya pusieron manos a la obra

 

El planeta atraviesa una crisis hídrica de la que es necesario tomar conciencia. Pero el trabajo de Estados, organismos y organizaciones sociales no alcanza. El sector privado también tiene que ser un actor que haga propuestas concretas para su solución o mitigación. La buena noticia es que muchas compañías ya se alinearon al Objetivo de Desarrollo Sostenible número 6, que insta a garantizar la disponibilidad de agua, su gestión sostenible y el saneamiento para todos.

Según el Informe Mundial sobre el Desarrollo de los Recursos Hídricos de las Naciones Unidas de 2017, se prevé que la demanda de agua aumente de manera significativa en todo el mundo en las próximas décadas. Además del sector agrícola, que es responsable del 70% de las extracciones de agua del mundo entero, se prevén grandes aumentos de la demanda de agua en la industria y en la producción de energía. La urbanización acelerada y la ampliación de los sistemas municipales de suministro de agua y saneamiento también contribuyen al aumento de la demanda. La frecuencia y gravedad de las inundaciones y sequías probablemente cambiará en muchas cuencas fluviales del mundo entero. Las sequías pueden tener consecuencias socioeconómicas y ambientales muy significativas.

“Las empresas, así como todo el resto de la sociedad, deben comenzar a entender que sin agua no hay vida. Según estadísticas del “Plan Nacional del Agua”, alrededor de 7 millones de argentinos, equivalente al 17% de la población, no tiene acceso a agua potable. El agua dulce es fuente de la vida, la que alimenta todo: desde nuestra comida hasta el algodón que usamos y la energía de la que dependemos cada día”, destaca Martín Font, coordinador de Comunicación de Fundación Vida Silvestre. El “Informe Planeta Vivo” de WWF, que fue presentado en el país desde Vida Silvestre, muestra que hoy la humanidad estaría necesitando 1,5 planetas, para satisfacer sus niveles de consumo.

Font estima que para la confección de una remera de algodón, son necesarios más de 2.700 litros de agua y para obtener 1 kilo de azúcar blanca, se utilizan 1.500 litros de agua. Pero tal vez una de las muestras más claras sea la relativa a una taza de café: se calcula que para su producción, se utilizan más de 140 litros de agua. Si a eso se suman los casi 50 litros necesarios para agregarle leche, los casi ocho litros de agua utilizados para endulzarlo con azúcar, el medio litro de agua que se pone al grano de café para hacerlo líquido, los litros y litros usados en los vasos que dan algunas compañías para ir bebiendo el café por la calle, se puede notar que la huella hídrica de un simple café puede ser gigantesca.

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