Conflicto por el agua

En la actualidad, mil millones de personas no tienen acceso a agua potable, pero este problema afecta también a regiones del primer mundo como Europa, donde el 20 por ciento de la población sufre escasez. Los conflictos por la falta de agua surgen en muchas partes del mundo, desde China e India hasta el Oriente Medio y África del Sur.

 

 

inflable-Sena-Eiffel-Paris-Francia_PREIMA20130217_0036_40Los conflictos por la falta de agua surgen en muchas partes del mundo, desde China e India hasta el Oriente Medio y África del Sur.

Pero a diferencia de la energía, el agua no tiene sustituto, y como ingrediente indispensable para la vida, se convierte en una fuente de poder.

Ante este problema, el explorador Paul Emile Victor, y el ingeniero Georges Mougin, ambos de origen francés, animados por el príncipe saudí Mohamed al Faisal al Saud comenzaron a estudiar la viabilidad de hacer llegar un iceberg hasta el desierto y, en 1976, fundaron la Iceberg Transport International.

Esta idea, que se podría considerar descabellada, parte de que los glaciares que existen en las zonas más frías del planeta, cerca de los polos, son de agua potable y todos se funden en el mar, todos los años, derritiendo una cantidad de agua dulce equivalente a la que se consume en el mundo en ese mismo periodo. Cada temporada, 40 mil icebergs flotan en el mar. Además, encierran mucha energía.

El problema principal que se planteaba era cómo transportar de manera eficiente una mole inmensa de hielo, cómo reaccionar ante su fractura, cuál sería el tamaño ideal y cómo evitar que se fundiera durante el transporte.

Todo eso debía calcularse sobre condiciones climáticas específicas, y se llegó a la conclusión de que probarlo sería muy costoso, por lo que la idea se aparcó por muchos años.

Tecnología

En ese periodo la tecnología ha evolucionado de manera vertiginosa y la simulación en tres dimensiones (3D) que está plenamente vigente, ha resultado ser un gran apoyo para esta industria.

Con esa ayuda, el planteamiento pasó de ser un proyecto de pruebas reales, con un coste de empresas que aportaban US$10 millones, a poder convertirlo en pruebas virtuales sobre la tecnología 3D, con un valor insignificante.

Fue la multinacional de software Dessault Systemes la que decidió retomar la idea en el 2009, para lo cual contó con el padre del proyecto, Georges Mougin, y con el experto en navegación Francois Mauvel.

iceberg-Bahia-Garden-Isla-Macquarie_PREIMA20130217_0037_40Georges Mougin ya sabía que la fusión de un metro cúbico de hielo puede producir unos cinco kilovatios/hora de electricidad. Su calor latente actúa como fuente de frío de una planta de energía térmica oceánica, y el agua extremadamente fría obtenida puede suministrar un sistema de aire acondicionado.

De esta forma, la energía ahorrada representa un valor 20 veces superior a la consumida en su transferencia.

Mauvel Francois decidió, tras los estudios preliminares, que habría que trasladar un iceberg de siete millones de toneladas y en forma de tubo, ya que es más estable y regular y presenta mínimo riesgo de fractura y de vueltas durante el transporte, pero había que protegerlo con un material geotextil para aislarlo y evitar su rápida fusión.

Se optó por estudiar el traslado de la masa de hielo desde Terranova, Canadá, a las Islas Canarias, España, donde tienen necesidad de agua potable y utilizan normalmente desalineadoras. Esta simulación ha permitido estudiar todos los retos del viaje.

Fuente: Prensa Libre