Cómo limpiar el agua más contaminada de la industria petrolífera

En unas anodinas instalaciones de Midland, Texas (EEUU), un nuevo proceso se dedica a limpiar de forma económica el agua más contaminada que existe, la mezcla salada que sale junto con el petróleo de los pozos de extracción. Para finales del mes que viene, se espera que la tecnología procese 1.900.000 litros al día, produciendo un agua lo suficientemente limpia como para usarse en la fractura hidráulica o fracking para la producción de petróleo y gas natural.

 

water.filtrationx299Planta de tratamiento de aguas en Midland, Texas

 

Esta tecnología puede ser la solución para tratar el volumen cada vez mayor de agua que genera la industria de los combustibles fósiles ahora que intenta llegar a depósitos cada vez más inaccesibles. Muchas formaciones de petróleo llegan a producir hasta cinco barriles de agua contaminada por cada barril de petróleo. Y el volumen de este agua “producida” va a crecer ahora que la industria se dedica a bombearla hasta los pozos casi vacíos para potenciar la extracción del combustible fósil.

En la planta de Midland, esta tecnología está demostrando ser más barata que la estrategia existente: reinyectar el agua de desecho de nuevo en los pozos y comprar agua limpia para usar en las operaciones de fractura hidráulica cercanas. Ahora mismo los productores de gas tienden a almacenar el agua que se recupera del proceso en estanques creados por el hombre y diluirla para reutilizarla. Y al final, cuando quieren desecharla, la inyectan a gran profundidad.

“Esta es, con diferencia, la mayor planta de este tipo que se haya construido. Los prototipos anteriores habían logrado producir 750 litros al día. Esta es muchísimo más grande, modular y escalable; si quisieran duplicarla, podrían”, afirma el profesor de ingeniería mecánica del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT, EEUU) John Lienhard, que dirige el Centro de Agua Limpia y Energía Limpia de la institución, donde se desarrolló la tecnología.

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