Cómo afecta la contaminación del agua al medio ambiente

El agua es un elemento imprescindible para la vida, tal y como lo es el aire que respiramos. Y sin embargo parece que se le otorga más importancia a veces a temas como la capa de ozono o el calentamiento global que a la contaminación que sufren nuestros ríos, mares, lagos y acuíferos, que puede resultar igualmente mortífera.

 

img_como_afecta_la_contaminacion_del_agua_al_medio_ambiente_23780_origCómo afecta la contaminación del agua al medio ambiente.

 

El agua, un bien preciado

El ser humano está compuesto por agua en un 70% y vivimos en un planeta cuyas tres cuartas partes de su superficie están en el medio acuoso, aunque solo un 2,5% del total es agua dulce (y buena parte de ella en forma de hielo en los polos). Ni plantas ni animales pueden vivir sin agua, y las personas se mueren antes si dejan de beber que si no comen. Es decir, tenemos que cuidar nuestras reservas de agua como lo que son, un tesoro preciado para la vida. Si las llenamos de contaminación y las hacemos inservibles para el consumo, estaremos causando un daño enorme al ecosistema y a nosotros mismos.

Causas de la contaminación

El agua puede verse contaminada por acumulaciones de basura común, ya sea acumulada por las corrientes que van arrastrando desechos durante kilómetros o por vertidos de grandes cantidades en puntos concretos. Algunos objetos como las latas y las botellas de plástico tienden a acumularse en la superficie, provocando auténticas islas flotantes de basura.

La polución que producen los vertidos de aguas residuales hace que el agua se llene de bacterias y elementos tóxicos altamente contaminantes, tanto para los suelos como para el consumo. Por ello, se hace necesario regenerarlas a través de estaciones depuradoras que evitan la contaminación del entorno y además permiten reutilizar esas aguas, por ejemplo para riego de cultivos.

Muy importante es también la contaminación producida por los vertidos incontrolados de las industrias a los cauces de agua. Aunque es un problema que se está intentando regular y conlleva fuertes sanciones, lo cierto es que desde los orígenes de la Revolución Industrial ha habido vertidos a ríos y mares que han provocado estragos, y aún hoy lo sigue habiendo. A veces la contaminación de los ríos se produce por escorrentía, cuando el agua de lluvia arrastra hasta el cauce compuestos químicos como fertilizantes.

Tampoco debemos olvidar los accidentes de barcos y grandes cargueros en el mar, como el del Prestige en las costas gallegas hace una década, que provocó el vertido de toneladas de fuel al mar con el consiguiente grave perjuicio para el ecosistema marino del entorno durante años.

Asimismo el agua también puede verse contaminada de forma natural, siguiendo su propio ciclo. A veces puede entrar en contacto directo con sustancias minerales y orgánicas que la contaminen, presentes tanto en la corteza terrestre como en la atmósfera.

Consecuencias

La acumulación de plástico y otros desechos puede llegar a ser muy perjudicial para la fauna marina. Los animales pueden comérselo accidentalmente o hacerse heridas. Incluso las anillas de plástico de los packs de latas pueden ser una trampa mortal para algunos animales, que se pueden ver atrapados.

Una consecuencia directa de la contaminación de las aguas, tanto los ríos y lagos como los mares, es la entrada de los elementos tóxicos en la cadena trófica. El ser humano, al estar al final de la cadena, puede acabar ingiriendo grandes cantidades de metales pesados que se van acumulando de unos animales a otros, y por ello se recomienda no abusar del consumo de atún o de aleta de tiburón, por ejemplo. Por otro lado cuanto más contaminada esté el agua por dichos compuestos tóxicos, más probable es que dichos elementos se evaporen y provoquen lluvia ácida.

Un agua contaminada puede llevar a la eliminación de especies completas por la falta de oxígeno, convirtiéndose en un medio totalmente hostil para la vida de plantas y animales acuáticos.

La isla de basura del Pacífico

También conocida como “sopa tóxica” o como la gran mancha de basura del Pacífico, se trata de una enorme acumulación de desechos marinos situada en el Pacífico Norte, entre las coordenadas 135° a 155°O y 35° a 42°N. Tiene casi millón y medio de kilómetros cuadrados de superficie ocupada por plásticos y otros tipos de desechos sólidos flotando en el agua, atrapados en las corrientes del giro del Pacífico Norte. Existe también otra gran mancha, aunque de menor tamaño, en el Océano Atlántico.

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