Colombia: “Ojo con el agua”

Desde julio del año pasado, el Ideam viene advirtiendo sobre la temporada de sequía en Colombia, que según sus cálculos más recientes se extenderá hasta marzo.

 

nota112Desde julio del año pasado, el Ideam viene advirtiendo sobre la temporada de sequía en Colombia, que según sus cálculos más recientes se extenderá hasta marzo. Aunque esta temporada corresponde al verano normal del Caribe, su sequía en algunos lugares es cada vez más severa.

El Gobierno llamó la atención de los colombianos en agosto para que utilizaran bien el agua, pues las fuentes de cientos de acueductos podrían ver reducido dramáticamente su cauce.

Ayer, en tono más preocupante, el ministro de Ambiente, Juan Gabriel Uribe, pidió nuevamente a los colombianos ahorrar agua. En sus últimos informes, el Ideam muestra que ya están por debajo de la media los ríos Magdalena, Bogotá, Sinú, San Jorge y Cauca, entre otros.

No hay un informe que indique que los colombianos han seguido las recomendaciones de ahorro hechas hace cinco meses, pero tampoco los principales acueductos han reportado problemas con sus reservas de agua cruda, de manera que se presume que no habrá escasez y que el agua durará hasta cuando vuelvan las lluvias.

Pero ante la certeza de la reducción en las principales fuentes de agua del país, es preciso que las empresas de acueducto hablen con claridad.

En el caso de Cartagena y varios otros municipios del norte de Bolívar que se abastecen del Canal del Dique, y considerando que el Río Magdalena está bajando mucho, sería bueno que Aguas de Cartagena confirme que sus bocatomas siguen captando sin contratiempos, o si por el contrario empiezan a presentarse inconvenientes, lo que exigiría que la comunidad se impusiera a sí misma una acción de ahorro rigurosa.

El consumo de agua potable aumenta en estos municipios siguiendo más o menos el patrón de crecimiento del consumo mundial, lo que aumenta las posibilidades de que la región sufra sequías cada vez más devastadoras, una situación que el sol implacable en Cartagena durante las últimas semanas apenas permite vislumbrar.

La sequía viene de la mano del aumento de la temperatura, una queja que se ha multiplicado recientemente en toda Colombia y que provoca no sólo molestias, sino trastornos de salud graves.

Estas olas de calor, que aquí son frecuentes, aumentan los casos de hipertensión e insolaciones, por lo que las recomendaciones incluyen el uso de sombrilla y tomar líquidos constantemente.

El otro riesgo de la sequía es la mayor posibilidad de incendios forestales, no solo en los montes o pequeñas zonas boscosas en las afueras de las ciudades, sino en cerros y lotes baldíos, que arden rápidamente cuando se arrojan sobre ellos colillas encendidas de cigarrillos, papeles, plásticos, o cualquier tipo de material combustible.

Estas advertencias no deben ignorarse pensando que son exageradas. Demasiados desastres son provocados por las imprudencias de algunos y la falta de colaboración de otros.

Cada ciudadano puede, a través de pequeños actos de previsión, contribuir en gran medida a mitigar los impactos ocasionados por el cambio climático en Colombia.

Fuente: EL UNIVERSAL