Agua contra el ébola

El agua clorada es fundamental para ofrecer tratamiento a los enfermos y mantener las instalaciones higienizadas y seguras. La mayor parte del agua y la que tiene mayor concentración de cloro (0,5%) está destinada a la desinfección de los fluidos corporales (vómitos, sangre, heces fecales, cuerpos, letrinas, suelos, camas y colchones).

 

mayor-concentracion-Fotografia-Pablo-Intermon_EDIIMA20141128_0790_13El agua es fundamental para que el personal médico pueda atender a los enfermos y posibles infectados por el virus del ébola.

 

El agua clorada es fundamental para ofrecer tratamiento a los enfermos y mantener las instalaciones higienizadas y seguras. La mayor parte del agua y la que tiene mayor concentración de cloro (0,5%) está destinada a la desinfección de los fluidos corporales (vómitos, sangre, heces fecales, cuerpos, letrinas, suelos, camas y colchones). La concentración del 0,05% se usa para desinfectar botas, termómetros, platos, cubiertos. Luego hay otra concentración para beber, cocinar y ducharse.

Un tanque de agua en la entrada del centro de internamiento de Lakka dónde se atiende a la población afectada por el ébola que proviene de los suburbios de Freetown. Cada paciente de ébola necesita unos 250 litros de agua al día, con sus diferentes concentraciones de cloro según el uso de la misma.

Limpiarse correctamente es fundamental en los centros. Oxfam Intermón proporciona cubos y agua con cloro para que las personas que trabajan directamente con los afectados por el ébola puedan lavarse adecuadamente y reducir el riesgo de contagio. Los trabajadores llevan dos pares de guantes que deben desinfectarse tantas veces como se pueda.

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