Informes técnicos ven muy probable la avenida del río Guadalquivir por los desembalses de Jaén y la crecida del Genil, pese a la mejoría del tiempo

CUNDIÓ la alarma, pero no hubo que lamentar situaciones de riesgo para las personas. Los desembalses, las escorrentías incontroladas y los 25 litros por metro cuadrado que la lluvia persistente dejó ayer en la capital, la mayor parte de ellos durante la mañana y en una tormenta muy fuerte entre las 14.30 y las 15.00 horas, hicieron temer que la posibilidad de desalojos en las parcelaciones más vulnerables a las crecidas del río iba a ser inevitable, si bien todo se quedó en un susto. Mas el miedo a que se repitieran las avenidas de hace tres años fue patente desde primera hora. La prueba más evidente estuvo en el Pleno municipal, que decidió suspender la sesión ordinaria que celebraba poco antes de las 15.00 horas para que los concejales pudieran centrarse en la gestión de los posibles contratiempos que se avecinaban.

 

 

51364116--644x966Una situación crítica. Para entonces, el Consistorio ya había acordado activar el Plan Municipal de Emergencias ante el incremento de caudal del Guadalquivir, como consecuencia de las precipitaciones y de los desembalses controlados que se están produciendo desde hace más de una semana. Este plan prevé la habilitación de 400 camas en instituciones públicas para albergar a las víctimas de los desalojos y la creación de dos oficinas, una en el centro cívico de Alcolea y otra en el aeropuerto, para atender a estas personas. La reserva de camas hablaba de la inminencia de una situación crítica, la de hoy, a cuenta de la crecida espectacular del río Genil y de los desembalses del Guadalquivir en Jaén, que serán determinantes para elevar el nivel del río en Córdoba. El aviso de que la madrugada pasada iba a ser peligrosa vino a última hora de la noche, cuando el agua se coló ya en la calle de la Tórtola de la parcelación de Guadalvalle, junto al aeropuerto. Los últimos informes oficiales también hacían temer desalojos de madrugada en Puente Genil.

Alerta de la Junta

En previsión de situaciones conflictivas, la Junta de Andalucía activó el Plan Provincial de Emergencias por Inundaciones en su nivel 1, lo que quiere decir que la coordinación de las acciones en el término municipal de Córdoba corresponde aún al Ayuntamiento, mientras que la Administración autonómica se limita a prestarle colaboración.

Además, quedó establecido un dispositivo de vigilancia permanente del río Guadalquivir, con la previsión de intervención inmediata de la Policía Local y del Servicio de Extinción de Incendios y Salvamento (SEIS) ante eventuales desalojos preventivos por avenidas de agua, que al cierre de esta edición no se habían producido al menos en la capital, aunque en la provincia sí fue preciso que veinte familias dejaran sus viviendas de Huertos Familiares de Villafranca porque el riesgo de avenidas fue a más.

Justo allí el caudal del Guadalquivir alcanzó su nivel más alto estos últimos días, puesto que superó los 1.400 metros cúbicos por segundo al cierre de esta edición. Este nivel está por encima del que se toma de referencia para las zonas más vulnerables al agua en los alrededores de Córdoba capital, que es de 1.100 metros cúbicos por segundo: si el caudal del río supera ese valor en Villafranca, los problemas no tardarán en aparecer en las parcelaciones más próximas al aeropuerto, como Guadalvalle o la Altea, Alcolea o la zona de Higuerón-Majaneque. Las balizas que la Policía Local tiene instaladas en esos puntos y junto a dos núcleos de viviendas también próximos al aeródromo (San Cristóbal y Camino de la Barca) dieron cuenta de que esa regla no falla: porque el nivel del Guadalquivir se elevó en 80 centímetros, según las fuentes municipales oficiales consultadas por este periódico al cierre de esta edición.

La situación más tensa en el término municipal de la capital se produjo, no obstante, en el barrio periférico de Santa Cruz (en Torres Cabrera), donde la corriente del Guadajoz provocó que uno de los arroyos que nacen de él se creciera por unos momentos, mas el desbordamiento no cuajó. Tampoco se registraron desalojos.

Por su parte, la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir (CHG) prosiguió ayer con los desembalses controlados, que se centraron en los pantanos de Yeguas, Martín Gonzalo y El Arenoso, que son los depósitos de agua más saturados (los dos primeros alcanzaron el cien por cien de su capacidad). Los pantanos de Iznájar, Hornachuelos y de Bembézar también aliviaron reservas, si bien a un ritmo menor. San Rafael de Navallana respiró tras la intensa jornada del lunes. El nivel medio de los embalses de la provincia era del 94 por ciento al cierre de esta dición.

Las cuatrocientas camas que el Ayuntamiento ha previsto para una situación de emergencia se encuentran en el Albergue Juvenil de Cerro Muriano (274 puestos para dormir), en la Residencia Municipal (20), en la Casa de Acogida (19) y en el Centro Medioambiental (60). A estas plazas Cruz Roja suma las que puede instalar en los centros cívicos.

ABC