Informes técnicos alertan del riesgo ambiental de captar agua del Alsa

Expertos del Gobierno dicen que habría que vaciar el embalse de Aguayo para colocar la tubería y una plataforma, obras que se prolongarían más allá del verano

El Gobierno de Cantabria se ha pertrechado de informes técnicos y jurídicos para reforzar su oposición a la propuesta del Ministerio de Medio Ambiente de coger el agua del embalse de Alsa este verano y dejar de lado el suministro del pantano del Ebro.

El estudio técnico realizado por la Subdirección General de Aguas del Ejecutivo subraya que la alternativa es «técnicamente inadecuada, inviable e innecesaria» porque incrementa «sobremanera el coste económico», entraña «riesgos ambientales innecesarios» y el plazo de ejecución de las obras necesarias se extendería más allá del verano, cuando ya no se resulta necesaria la captación del agua. Desde el punto de vista técnico, bajar el agua a Santander desde la presa situada en San Miguel de Aguayo requiere la instalación de «una plataforma flotante», dotada de un sistema de bombeo accionado con un grupo electrógeno alimentado por gasoil, ubicado en medio del embalse, que «necesita ser repostado con frecuencia, utilizando medios de navegación, por ejemplo un barco, con el riesgo asociado de vertido incontrolado de gasoil en la zona de toma», alertan los expertos, eso sin contar la posibilidad de «derrames incontrolados y accidentes durante las operaciones de almacenaje, respostaje o navegación». Además, el proyecto de la Confederación Hidrográfica del Cantábrico contempla la instalación de una tubería de 800 metros de largo «en un trazado de perfil irregular y de nivel fluctuante al son del funcionamiento de la central hidroeléctrica reservible», lo que entraña serias dificultades, según recogen el informe.

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