Importancia del agua subterránea como fuente de abastecimiento

El agua subterránea es un recurso muy importante, especialmente en los países del Mediterráneo donde el agua superficial no puede, por sí sola, satisfacer la demanda de la agricultura, industria y consumo humano. El sur de Europa, climáticamente está caracterizado por ser una región con un carácter semiárido donde existe una marcada diferencia de precipitaciones debido a la estacionalidad y a la topografía.

 

foto proteccion agua

 

Protección del Agua Subterránea destinada al Consumo Humano

 

Capítulo 1. Importancia del agua subterránea como fuente de abastecimiento

El agua constituye un recurso imprescindible para la vida. El 70 % de la superficie terrestre está cubierta por agua, de la cual sólo el 2,5 % de la misma es agua dulce. De este reducido porcentaje, escasamente el 1 % del total del agua del planeta puede ser utilizado por lo seres vivos.

El agua subterránea, en particular, es uno de los recursos naturales más valiosos ya que muchas de las áreas urbanas y rurales de los países desarrollados dependen de este recurso. De los 37 millones de km3 de agua dulce estimados en la Tierra, alrededor del 22 % existe como agua subterránea, lo cual constituye aproximadamente el 97 % del agua dulce en estado líquido disponible para el uso humano.

La disponibilidad del agua subterránea depende, en gran medida, de la recarga de los acuíferos. Esta recarga tiene lugar, principalmente, por el agua de lluvia. En Europa, debido a la influencia de la latitud, topografía y distancia al mar existe una amplia variación de la precipitación, con valores menores a 400 mm/año en algunas partes de las riberas del Mediterráneo y valores superiores a los 1.000 mm/año en el centro de Europa. Es necesario destacar el aumento de precipitaciones del orden del 6-8 % experimentado en Europea entre 1901 y 2005. Además, los modelos del cambio climático predicen, en un futuro cercano, aumentos de la precipitación en el norte de Europa y disminución en el sur.

Desde que, en 1987, el concepto de sostenibilidad fue acuñado por la Comisión Mundial de Desarrollo y Medio Ambiente en el informe Bruntland, la protección del agua ha sido reconocida como uno de los componentes más importantes a la hora de establecer políticas orientadas a alcanzar el desarrollo sostenible.

Sin embargo, según la UNESCO, en la actualidad existe una crisis de gestión de los recursos hídricos a nivel mundial. Desgraciadamente, el excesivo uso sin control y su continua mala gestión han provocado un descenso tanto en su calidad como cantidad así como la degradación de los ecosistemas asociados.

En relación a la población, el total de habitantes de los 27 países de la Unión Europea ha aumentado de 400 a 497 millones en el periodo comprendido entre 1960 y 2007. El rápido crecimiento de la población, el avance socio-económico y desarrollo del turismo ha provocado un aumento en la explotación del agua subterránea y la aparición de presiones crecientes que afectan a su calidad.

El agua subterránea es un recurso muy importante, especialmente en los países del Mediterráneo donde el agua superficial no puede, por sí sola, satisfacer la demanda de la agricultura, industria y consumo humano. El sur de Europa, climáticamente está caracterizado por ser una región con un carácter semiárido donde existe una marcada diferencia de precipitaciones debido a la estacionalidad y a la topografía.

El empleo de forma sostenible del agua subterránea para consumo humano es fundamental en los países del ámbito Mediterráneo, especialmente en los cíclicos periodos de sequía, como es el caso de España, donde el nivel de explotación del agua subterránea se sitúa en torno al 50 % de la recarga media anual.

En los últimos años se ha desencadenado un incremento de su demanda con buena calidad y en cantidades suficientes para los diversos usos, entre ellos su empleo para consumo humano. La amplia diversidad geológica y consecuentemente hidrogeológica en Europa, junto con las específicas características socioeconómicas de cada país, motiva que la proporción de aguas superficiales y subterráneas empleadas para consumo humano sea variada.

El abastecimiento humano mediante captación de aguas subterráneas tiene una gran importancia en numerosos países de Europa, la cual llega a suponer en algunos casos la práctica totalidad del agua utilizada para este fin. En países como Austria, Alemania, Italia o Dinamarca más del 70 % de la población es abastecida por aguas subterráneas. En España el abastecimiento procede de agua subterránea en un 19 % de las poblaciones mayores de 20.000 habitantes y de un 70 % en las menores de 20.000 habitantes.

Europa necesita una estrategia sostenible de gestión del agua subterránea que permita su conservación y su uso de una manera más eficiente. Esta necesidad de una gestión sostenible e integrada queda reflejada en las políticas y legislaciones vigentes. La Directiva Marco del Agua ha adoptado esta filosofía de sostenibilidad en la gestión de los recursos mediante la obligación a los Estados miembros de la Unión Europea a elaborar los Planes Hidrológicos de Cuenca con el requerimiento de una participación pública activa en el proceso de planificación y elaboración de los mismos.

Un artículo de Alberto Jiménez para Blog del Agua.

 

Alberto Jiménez Madrid
Doctor en Ciencias del Medio Ambiente
Email: albertojimenezmadrid@gmail.com
ajimenez@crnconsultores.com
Twitter: @ajimenezmadrid