IIAMA desarrolla un nuevo sistema que permite disponer de una radiografía completa de los cultivos a través de técnicas de teledetección

El sistema, que se está aplicando de forma experimental en unas parcelas de Picassent, ayuda a determinar las necesidades hídricas de los cultivos. Con este método se realiza una programación semanal del riego en función del grado de estrés hídrico de los árboles y las previsiones meteorológicas.

 

Parcela

Investigadores del IIAMA-UPV (Instituto de Investigación de la Ingeniería del Agua y Medio Ambiente de la Universitat Politècnica de València) han desarrollado un sistema que permite obtener una radiografía completa de la situación hídrica de los cultivos a través de la combinación de una serie de técnicas de teledetección. Este proyecto es el resultado de un trabajo experimental desarrollado por el grupo de Investigación de Redes Hidráulicas y Sistemas a Presión del instituto, que pretende ayudar a planificar las necesidades hídricas y calcular el estrés de la planta en función de una serie de variables.

Para obtener el diagnóstico de cada campo, los investigadores del IIAMA hacen uso de las imágenes proporcionadas por satélites de teledetección europeos y americano, que permiten analizar las características del cultivo como la cubierta vegetal o el vigor de la planta.

“Nosotros lo que hacemos es analizar la información obtenida a través de satélites de banda térmica que miden la temperatura del cultivo y determinan el estrés hídrico del mismo, con el objetivo de caracterizar el estado hídrico de la planta”, indica el profesor Miguel Ángel Jiménez Bello, participante en el estudio.

Este proyecto experimental se está llevando a cabo sobre unas parcelas en el municipio valenciano de Picassent Con esta técnica, tal y como resalta el investigador del IIAMA “se predicen las necesidades hídricas del cultivo porque con la imagen ya sabes el estado de la planta y por tanto le puedes decir al agricultor la cantidad de agua que necesita”.

Programación semanal
La aplicación del sistema ideado por los investigadores del IIAMA-UPV permite realizar una programación semanal del riego, ajustando las necesidades hídricas de los cultivos al grado de estrés que tienen los árboles y las previsiones meteorológicas para los próximos días.

Por ello, esta metodología táctica permite tomar decisiones de manera instantánea, y se diferencia del sistema tradicional en que las decisiones se adoptan con los datos climáticos anteriores a la programación y no con lo que va a pasar en el futuro. “Anteriormente las metodologías se crearon en estándares climáticos diferentes a los actuales, ahora todo es más impredecible. Por ejemplo, los otoños no son tan lluviosos como hace unos años, especialmente el mes de octubre de 2013 y 2014 fue muy seco” señala el profesor de la UPV.

Estrés hídrico
Con este innovador sistema se puede calcular de manera más precisa el estrés de la planta, ya que se analiza la evapotranspiración y las necesidades de riego, comparando estos indicadores con las necesidades óptimas. Esto permite saber si ese estrés está por encima de lo tolerable o si los cultivos están sobreregados.

Sin embargo, Miguel Ángel Jiménez destaca que cuando un cultivo se encuentra estresado no significa que esté en mal estado. “Hay determinadas épocas del año no es malo, por ejemplo en verano que un cítrico se encuentre un 20 o un 30% estresado, quiere decir que la cantidad de agua que se le está suministrando es un 20 o 30% menor de la que se ha medido en situación óptima de no estrés y no repercute en la producción final”, sostiene el miembro del IIAMA.

Por tanto, gracias a estos sistemas de teledetección se puede calcular en una superficie grande las necesidades hídricas de los cítricos y el grado de estrés que soportan para observar si se encuentran dentro de los valores tolerables para que no haya una merma en la producción.

Uso eficiente del agua
Además, este modelo busca un uso eficiente del agua que permita obtener la máxima producción con la mínima cantidad.  De hecho, el miembro del IIAMA resalta que tras 3 años programando las necesidades hídricas en distintas parcelas se ha comprobado que “nuestra producción se sitúa por encima de la media”. Por ello, señala que proporcionan una serie de recomendaciones para cada cítrico, determinado el umbral máximo y mínimo de agua que necesita la planta.

Este sistema ya fue validado por el Instituto Valenciano de Investigaciones Agrarias (IVIA) a nivel experimental en la parcela de la Reva. Ahora se busca evaluar la validez práctica a la hora de asesorar a comunidades de regantes “observando que con una mayor eficiencia de riego hay mayor productividad”, concluye Miguel Ángel Jiménez.