La Confederación Hidrográfica del Guadalquivir culminará en dos meses el proceso de limpieza del cauce en Córdoba

Los trabajos consistirán, a grandes rasgos, en una retirada masiva de sedimentos de las orillas y una deforestación parcial de los márgenes del cauce. El alcalde aseguró ayer que la medida no solo es necesaria por una cuestión de imagen sino, también, por higiene y seguridad teniendo en cuenta el impacto del arrastre de lodos procedentes de las llanuras de inundación aguas arriba del término municipal de Córdoba.

 

 

63642874--644x378El alcalde, la delegada del Gobierno, el presidente de la CHG, el subdelegado del Gobierno y el edil Rafael Jaén, ayer en el Puente Romano / V.Merino

 

La Confederación Hidrográfica del Guadalquivir (CHG) concluirá en dos meses, aproximadamente, las actuaciones de limpieza del cauce del río a su paso por el término municipal que comprenderán las dos orillas ubicadas entre el Puente Romano y el paseo de la Autovía de Andalucía. El alcalde, José Antonio Nieto; la delegada del Gobierno en Andalucía, Carmen Crespo; y el presidente del órgano de cuenca, Manuel Romero, explicaron ayer las trazas fundamentales de un proyecto que costará 1,8 millones de euros y arrancará a partir del 15 de septiembre, que es cuando concluye la temporada de desembalses para riego y, por ende, baja sustancialmente la lámina de agua del río.

Los trabajos consistirán, a grandes rasgos, en una retirada masiva de sedimentos de las orillas y una deforestación parcial de los márgenes del cauce. El alcalde aseguró ayer que la medida no solo es necesaria por una cuestión de imagen sino, también, por higiene y seguridad teniendo en cuenta el impacto del arrastre de lodos procedentes de las llanuras de inundación aguas arriba del término municipal de Córdoba.

Planteamientos
El desarrollo del proyecto permitirá volver a la situación de diez años atrás cuando concluyeron las obras de encauzamiento del Guadalquivir que impulsó Isabel Tocino desde el Ministerio de Medio Ambiente, la última gran actuación que se ha llevado a cabo en el cauce. El desbroce de vegetación, dijo el presidente de la CHG, será selectivo aunque en algunas zonas desaparecerá por completo porque lo que se retirará es el suelo sobre el que se asientan esas especies. El resultado final, señaló Manuel Romero, tiene que buscar «un equilibrio entre el funcionamiento natural del Guadalquivir» y el mantenimiento que es preciso realizar. En esta cuestión, acontece una cuestión que tiene que ver con el funcionamiento del río. El proceso de sedimentación ha reducido considerablemente en algunos tramos la capacidad hidrológica. El cauce es más estrecho, afirman en la CHG.

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