Gobierno cántabro avisa al Constitucional que el fracking es una “bomba de relojería y un atentado ecológico”

El Gobierno de Cantabria ha alertado de la “bomba de relojería” y “atentado ecológico” que supondría el uso de la técnica de la fractura hidráulica, conocida como fracking, en una región que “rezuma agua por todos sus poros” y que presenta, además, un suelo “horadado prácticamente en todos sus rincones”. “Prácticamente, con independencia del lugar del territorio” que se perfore, “se va a afectar a alguna de las masas de agua subterráneas”, según avisa el Ejecutivo autonómico en las alegaciones que ha registrado este lunes en el Tribunal Constitucional al recurso del Estado contra la Ley que prohíbe el fracking en esta comunidad, y a las que ha tenido acceso Europa Press.

 

1829509Manifestación contra el ‘fracking’ en Santander

 

En las mismas, la Administración regional también advierte de los riesgos para la salud humana, de la incidencia que esta práctica tendría en el “impresionante” patrimonio cultural que representan las cuevas con yacimientos arqueológicos y arte parietal, entre las que destaca Altamira, conocida como la ‘Capilla Sixtina del Arte Rupestre’ y declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Un patrimonio que podría verse “seriamente amenazado”.

Asimismo, las numerosas figuras de protección existentes en el territorio cántabro “hacen prácticamente inviable, de facto, la fracturación hidráulica” en esta región, apuntan las alegaciones del Gobierno cántabro, que se suman a las presentadas por el Parlamento regional y que también se han registrado este lunes. En las suyas, la Cámara también alerta del impacto de esta técnica sobre la salud y el medio ambiente y advierte de que su práctica “condenaría” a cuevas como Altamira o El Soplao.

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