Flix, descontaminación pionera

Ciento veinte operarios, incluyendo ingenieros, químicos, biólogos, arquitectos, geólogos y topógrafos, han irrumpido recientemente en la vieja fábrica de Ercros en Flix (Ribera d’Ebre) con una batería de instrumentos y maquinaria de última generación. Las destartaladas instalaciones de la factoría han visto entrar cromotógrafos de masas o detectores semiconductores de germanio que van a hacer chocar sin estruendo dos civilizaciones. Se encargarán de desarrollar un proceso de descontaminación «pionero en el mundo», defiende Marc Pujols, director de la obra, que coordina la sociedad estatal Acuamed, apelando a la envergadura del proyecto y la combinación de técnicas. El siglo XXI pretende borrar el legado tóxico que la factoría química dejó durante el siglo anterior en el pantano junto al que está instalada.

 

 

1365364408341La mezcla que yace desde hace muchos años en el embalse de Flix y que aporta toxicidad al agua del Ebro es de una combinación tan estrambótica que para neutralizarla no bastará con emular los procesos utilizados en otras zonas descontaminadas del planeta. Deben emplearse complicados procedimientos que eviten reacciones adversas entre los elementos residuales. El desafío ha despertado el interés de las comunidades científica y técnica, tanto de España como del extranjero.

MAGNITUD Y NOVEDAD

Así como investigadores de distintas partes del mundo han seguido de cerca importantes proyectos de descontaminación como el de la bahía de Portmán (Murcia) y el de Aznalcóllar (Sevilla), con predominio de metales pesados, o el de New Bedford Harbor (Massachusetts, EEUU), con bifenilos policlorados, Flix ha atraído a las instalaciones de su fábrica a grupos procedentes de diversos países del mundo interesados por sus diferentes aspectos específicos.

«Para nosotros, lo singular es la magnitud del proyecto, y vemos muy interesante esta experiencia como referente para afrontar en un futuro posibles casos de descontaminación en nuestro país», apuntó durante su visita José Tomás González, del Consejo de Producción Limpia del Ministerio de Economía de Chile. «Llama la atención la escala del proyecto y la tecnología. Y también que todo este engranaje se ha previsto para un único proyecto de descontaminación, aunque pienso que quizá podría utilizarse en otros lugares», señalaba el colombiano José Fernando Cuello, técnico de la subdirección de Ecourbanismo y Gestión Ambiental del Ayuntamiento de Bogotá (Colombia).

ESCENARIOS DE CONTRASTE

Como ellos, buscando aplicaciones futuras, también han acudido al epicentro de la operación grupos de estudiosos y técnicos de organismos y entidades como la facultad de Ciencias Ambientales de la Universidad de Tours (Francia), la Empresa Municipal de Aguas de la Ciudad de Guatemala, geólogos de la Universidad Autónoma de Madrid o catedráticos de química de la Universitat Politècnica de Catalunya. Y tanto la innovación como la envergadura de la actuación asombran aún más si se observa el escenario fabril en el que se desarrolla: una jungla de tuberías oxidadas que unen por el aire edificios en plena decadencia y que dejan circular por su interior productos químicos que las corrompen.

1365367541864«Hay varias innovaciones en el proceso que se ha emprendido. Una de ellas es la confinación de la montaña tóxica aislada del río mediante una barrera de metal de un kilómetro de longitud que evita que las posibles turbulencias producidas por la draga al succionar los fangos estén en contacto con el caudal del Ebro», destaca Joan Grimalt, director del Instituto de Diagnóstico Ambiental y Estudios del Agua (IDAEA) e investigador del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC). Esa muralla férrea que rodea la bomba de relojería sumergida en el embalse es una de las medidas de precaución clave para minimizar los riesgos de la obra.

Durante décadas, plantear la osadía de remover los lodos parecía una quimera. Por ello, entre las diversas alternativas que se plantearon para solucionar el problema del embalse de Flix una fue confinar la montaña bajo un sarcófago, aunque se acabó descartando porque no garantizaba que no se fueran a producir filtraciones. La pantalla aislante fue considerada la mejor opción para intervenir ese tumor en el río.

MATERIALES MUY DIVERSOS

«También resulta sorprendente desde el punto de vista técnico la necesaria combinación de métodos para tratar contaminantes muy diversos», comenta Grimalt. Así lo corrobora Pujols: «Lo que hace singular este proyecto de descontaminación es que por primera vez nos encontramos con una lista muy variopinta de productos tóxicos, de manera que no podemos limitarnos a aplicar un tratamiento uniforme como se ha hecho en otros lugares, porque lo que es beneficioso para eliminar un tipo de contaminante puede tener efectos negativos sobre otro», afirma Marc Pujols.

Diez años después de que se diagnosticara el alcance de la patología, la limpieza se ha puesto en marcha como una máquina tremenda a la que le cuesta arrancar. Calibra el poderío de sus mecanismos para alcanzar la velocidad de crucero que necesitará para acabar su reto antes del 2016 y no perder la financiación de la UE con la que cubrir el 70% del coste, estimado en 165 millones. Ercros pagará unos 10, por orden judicial. Solo entonces, el siglo XXI habrá impuesto su ley.

El Pediódico