Tasa ambiental para el agua del Júcar

El nuevo acuerdo por el trasvase Júcar-Vinalopó puede conllevar la implantación de una tasa para las ciudades receptoras del agua. La abogacía de la Generalitat cuestiona la ‘irregular’ la cesión del embalse de ‘El Toscar’ a los regantes y podría pedir su reversión.

 

agua del jucar

Todos los intentos del PP por ganarse a los regantes alicantinos dependientes del trasvase Júcar-Vinalopó antes de los comicios autonómicos (mayo) y generales (diciembre), pueden quedarse sin efecto. En abril, a un mes de las elecciones autonómicas el Consell popular de Alberto Fabra -con el presidente provincial del partido, José Císcar, como conseller de Agua-, cedió las obras del postrasvase en su margen derecha, valoradas en 50 millones euros de inversión, a la Junta Central de Usuarios del Vinalopó, L’Alacantí y Consorcio de Aguas de La Marina Baja.

En diciembre, el Gobierno central del también popular Mariano Rajoy -con la ministra Isabel García Tejerina con la cartera de Agricultura-, ha firmado unprotocolo y está a expensas de suscribir el convenio definitivo para la llegada de agua con ellos como «clientes» de la infraestructura.

Pues bien, estos planes muy posiblemente tengan que aplazarse. Fuentes de la Generalitat Valenciana, ahora presidida por el socialista Ximo Puig, han confirmado a EL MUNDO que un informe de la Abogacía autonómica considera irregular la cesión del embalse de El Toscar y el postrasvase. Y si la Generalitat lleva el asunto a los tribunales, esto podría traducirse en la paralización de todos estos planes, ya que el trasvase seguiría, como hasta ahora, sin clientes: los regantes y abastecimientos urbanos integrados en la Junta Central que fue creada para gestionar precisamente la obra y el caudal que llegue del Júcar.

Según el informe de la Abogacía de la Generalitat, Ésta obra cedida a la Junta es de «dominio público, por lo que las administraciones no podrían cederla a una entidad privada, como es la Junta Central, Y debería revertirse a la administración autonómica ahora en manos diferentes a quienes la cedieron a los regantes.

Concretamente se trata de la balsa de El Toscar, situada en Monóvar y con capacidad de 1 hectómetro cúbico, un millón de metros cúbicos de agua que servirá para repartir caudales hacia el margen derecha, hasta Elche, y hacia la izquierda -cuando se termine esa infraestructura, algo a lo que ya se ha comprometido el nuevo Gobierno autonómico-, hasta Benidorm.

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