Los recursos hídricos en la cuenca mediterránea caen en picado

En 2050, los recursos hídricos disponibles en la cuenca mediterránea podrían reducirse un 20% con respecto a las cifras del siglo XX, y España será uno de los países más afectados por este problema.

 

Sequia cuenca Mediterranea

Debido al aumento continuado de las temperaturas y a la escasez de lluvias, la cuenca mediterránea se resiente cada vez más, y los recursos hídricos podrían alcanzar, en 2050, valores un 20% por debajo de los correspondientes al siglo XX. Las consecuencias son desastrosas por numerosos motivos, y España será uno de los países más afectados por la escasez.

Además de la falta de agua dulce para consumo humano y de los animales, los cultivos también sufrirán las consecuencias de esta caída en picado en la cuenca mediterránea.También se perderían por completo los acuíferos que se encuentran ahora en peor estado, así como muchas reservas de pesca.

Los culpables: temperaturas altas y escasez de lluvias

Las temperaturas están registrando máximos históricos en los últimos años, y el aumento continuado es especialmente grave para la cuenca mediterránea en las épocas de verano, cuando también son muy poco frecuentes las lluvias. Además, debido al calor acumulado, el agua caída con las precipitaciones se evapora muy rápidamente.

Hay que tener en cuenta que, en comparación con la era industrial, la temperatura actual registrada en el Mediterráneo está 1,3 grados centígrados por encima, y 0,85 grados por encima de los registros del año 1985. Aunque este aumento no es lineal (depende de zonas), la situación es especialmente grave en las zonas sur y este de la cuenca Mediterránea. Por tanto, la agravación de la situación afectaría con especial crudeza a España, el norte de África y la zona de Oriente Medio.

Los estudios realizados por Joel Guiot, investigador de paleoclimatología en la Universidad Aix-Marseille de Francia, ponen en evidencia que si no se reducen drásticamente las emisiones de CO2 para controlar el aumento de la temperatura global, gran parte del sur de España acabaría convirtiéndose en un desierto a finales del siglo XXI, extendiéndose más allá de las actuales zonas localizadas en Murcia y Almería.

Fuente: RTVE.