La persistencia de la sequía augura restricciones al uso del agua

Los embalses españoles pierden 8.000 hectómetros en un año y en el Júcar ya están a un 36%.

 

Puente Sequia

La persistencia de la sequía propiciada por uno de los otoños más secos en décadas, las primeras previsiones que indican que el invierno será poco lluvioso y el estado actual de los embalses (que están al 55 por ciento de su capacidad cuando hace un año se hallaban al setenta por ciento) auguran la posibilidad de restricciones de agua para la agricultura y, menor medida, para el consumo humano.

En apenas un año, los pantanos españoles almacenan 8.000 hectómetros cúbicos menos de agua. Los problemas más graves se concentran en la cuenca del Júcar, cuyos pantanos apenas disponen de 1.211 hectómetros cúbicos (el 36% de sus posibilidades). El presidente de Asaja-Alicante, Eladio Aniorte, subraya que en localidades como Villena se realizan extracciones a 500 metros de profundidad en los acuíferos donde antes brotaba agua en la superficie.

Mientras, en el Segura las reservas han caído al cuarenta por ciento pero lo peor está por llegar. «Los modelos estacionales de invierno también en el centro y norte peninsular hacen prever que las cantidades de precipitaciones que van a caer no van a poder mitigar un otoño seco», según explica a ABC Jorge Olcina, catedrático de Análisis Geográfico y responsable del Instituto de Climatología de la Universidad de Alicante.

La falta de lluvias no solo en el sur, sino también en esas otras zonas, repercute igualmente en la Comunidad Valenciana porque impide la recarga de los pantanos de Entrepeñas y Buendía, en la cabecera del Tajo, de forma que a partir de enero no se podrán autorizar más trasvases en dirección a las áridas tierras de Alicante y Murcia, ya que se aplicará una nueva reserva mínima de 334 hectómetros cúbicos, lo que asegura las restricciones al riego a partir del próximo año.

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