La izquierda alternativa exige a Rull que paralice cualquier trasvase

La izquierda no dará tregua a la Generalitat con las políticas de gestión del agua. El que fue uno de los asuntos que generó más debate durante la pasada legislatura, con la privatización de la compañía de aguas metropolitana de Barcelona, prevé continuar la que acaba de empezar.

 

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En las primeras interpelaciones al consejero de Territorio, Josep Rull, los grupos de la CUP y Catalunya Sí que es Pot, presionaron este miércoles para que el Gobierno catalán rechace cualquier trasvase —tanto el que prevé el Gobierno central con su nuevo plan como los del Ter-Llobregat que contempla el plan de cuencas de la Generalitat—. El acuerdo entre Junts pel Sí y el partido anticapitalista para desarrollar una legislatura estable se encuentra en este terreno con uno de sus posicionamientos más antagónicos.

Sobre el debate está la sombra de la manifestación que la Plataforma en Defensa del Ebro prevé el próximo domingo en Amposta (Tarragona). Sergi Saladié (CUP) y Hortènsia Grau (Catalunya Sí que es Pot) lucieron camisetas en apoyo a la movilización. En el Congreso de los diputados en Madrid Podemos Aragón y En Comú Podem, registraron una proposición de ley para que el Gobierno en funciones retire el plan. ERC también pidió que se matice.

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