Agbar insiste en la “ilegalidad” de la oferta de Agval para gestionar el área metropolitana

La sociedad controlada por Suez Environnement advierte que la adjudicación de la gestión del servicio de aguas del área metropolitana podría realizarse el próximo viernes

 

(valenciaplaza) La compañía Aguas de Barcelona (Agbar) ha advertido en un comunicado que la Entidad Metropolitana de Servicios Hidráulicos (EMSHI) podría adjudicar el viernes el contrato a una oferta ilegal el servicio de abastecimiento de agua en alta en el área metropolitana de Valencia, de elegir para la propuesta de Aguas de Valencia.

La mesa de contratación de EMSHI, encargada del fallo, ha sido convocada “a toda prisa” para el próximo viernes a fin de analizar los informes elaborados por los técnicos internos de la entidad y formular una nueva propuesta de adjudicación del contrato, tras la anulación judicial de la anterior a favor de Aguas de Valencia, según fuentes de Agbar.

La convocatoria se produce antes de que el Juzgado de lo Contencioso-administrativo número 6 se haya podido pronunciar sobre la posible ilegalidad del acuerdo de la Asamblea de 19 de junio pasado por el que se decidió volver a tramitar el procedimiento de licitación.

CONFRONTACIÓN DE OFERTAS

Según la información contenida en las respectivas ofertas técnicas y económicas de las dos únicas empresas que se presentaron al concurso (la propia Aguas de Valenica y la UTE Agbar-Rover Alcisa), la compañía valenciana se comprometía a ejecutar inversiones de choque por un valor total de 63 millones de euros.

Igualmente, señalaba que recuperaría durante los 50 años de vigencia de la sociedad mediante una tarifa que valoraba esas mismas inversiones en 70 millones de euros, siete millones más que la inversión comprometida. De este modo, la tarifa ofertada por Aguas de Valencia resultaba ser de 3,6 céntimos el metro cúbico.

Por su parte, la UTE Agbar-Rover Alcisa asumía el compromiso de ejecutar inversiones de choque por un valor total de 81 millones de euros (18 millones de euros más que Aguas de Valencia), de los que únicamente repercutía en tarifa 70 millones de euros. Así, el precio final ofertado por Agbar era de 3,0 céntimos el metro cúbico, un 17% inferior a la oferta de la empresa valenciana.

INTERPRETACIONES “SUBJETIVAS”

Sin embargo, los nuevos informes elaborados por los técnicos internos de la EMSHI no sólo consideran válida la oferta de Aguas de Valencia “a través de una interpretación subjetiva de la misma que les lleva a entender que donde dice 63 millones de euros de inversión debe entenderse que dice 70 millones de euros”, sino que asignan a dicha oferta mayor puntuación que a la de su competidora, en opinión de Agbar.

Según un informe jurídico incorporado recientemente al expediente, la Mesa de contratación no está facultada en ningún caso para “interpretar” las ofertas de los licitadores e “integrar” en ellas valoraciones de ningún tipo, por lo que la oferta de Aguas de Valencia “ni siquiera debería haberse tomado en consideración, al ser contraria al pliego, y debería haber sido rechazada”.

Esto sitúa en una “delicada situación” no sólo a los técnicos firmantes de los informes en cuestión, que la EMSHI no ha querido contrastar con otros informes técnicos externos, tal y como alguno de sus miembros había solicitado, sino muy especialmente a los integrantes de la propia Mesa de Contratación, que ha de formular una propuesta de adjudicación de la que podrían derivarse “consecuencias de toda índole, en un escenario y sector que en los últimos tiempos viene siendo fuente de constantes sobresaltos judiciales”, en referencia a los casos abiertos por presunta corrupción en EPSAR y Emarsa, según Agbar.