El río Tea tiende a recuperarse tras un vertido que mató a 8.000 peces

El pasado viernes un vertido de sosa cáustica en este afluente del Miño, en el suroeste gallego, a su paso por Mondariz (Pontevedra) y procedente de la empresa Aguas de Mondariz, acabó con la vida de unos ocho mil peces. El comisario de aguas de la Confederación Hidrográfica Miño-Sil, Xoán Nóvoa, ha indicado en declaraciones a Efe que el vertido de este producto provocó una subida del ph del agua que, unido al poco caudal del río en la época estival, provocó la muerte prácticamente inmediata de estos peces.

 

pcesFachada del antiguo “Gran Hotel” de Mondariz

 

El responsable de aguas de la Confederación Hidrográfica ha señalado que fue un vertido “puntual”, y que la sustancia se fue disolviendo poco a poco en el agua, ya que no se acumula.

La situación actual es “tendente a la normalidad”, y río abajo, ha explicado, apenas se han notado los efectos.

Unos 9 kilómetros hacia el sur, en el municipio de Ponteareas, las autoridades locales han decidido abrir mañana al baño las playas fluviales, que se cerraron por precaución. Según ha dicho un portavoz de este ayuntamiento a Efe, no hay ningún tipo de restricción para el uso doméstico del agua del río.

La Dirección General de Medio Ambiente de la Xunta ha abierto un expediente por este vertido y la Confederación Hidrográfica está a la espera de realizar un informe -que prevé concluir a finales de semana- para decidir si adopta una decisión similar.

En el lugar del vertido, en Mondariz, su alcalde, Julio Alén, también ve la situación “bastante controlada”, tras el trabajo del fin de semana “codo a codo” con la empresa y otras administraciones para buscar una solución al desastre medioambiental causado por el vertido.

Al igual que en Ponteareas o la vecina Salvaterra, el vertido tampoco ha causado problemas de suministro para los vecinos, ya que los municipios no se abastecen directamente del río, sino por manantiales y otros acuíferos.

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