El presidente de la CHG visita Mogón y anuncia actuaciones en la pedanía, en Jauja y Badolatosa

El presidente de la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir (CHG), Manuel Romero, ha visitado la pedanía jiennense de Mogón, después de mantener reuniones con el primer edil de Villacarrillo, Julián Gilabert. Romero ha explicado que a pesar de que existía un escaso resguardo en el embalse de El Tranco de Beas.

 

Manuel Romero, durante su visita a Mogón

Manuel Romero, durante su visita a Mogón

En el transcurso de su visita, el presidente de la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir, organismo dependiente del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, ha podido comprobar de primera manos que las intensas precipitaciones registradas en la zona de la cabecera de la cuenca han generado problemas de avenidas en determinados puntos de la calle El Barquero, de Mogón, sin que afectaran a otras zonas de esta aldea de Villacarrillo, que se encuentra situada a una quincena de kilómetros aguas abajo del embalse de El Tranco de Beas.

Romero ha explicado que a pesar de que existía un escaso resguardo en el embalse de El Tranco de Beas, los desembalses efectuados han permitido recuperar la suficiente capacidad de almacenamiento como para afrontar los próximos días si las precipitaciones no son excesivas. En este sentido, el embalse de El Tranco de Beas se encuentra ya al 96,7% después de haber estado durante días al 99%, lo que permite cierta tranquilidad y afrontar próximas lluvias sin excesiva preocupación, aunque se mantiene el nivel de alerta.

Romero ha recordado las fuertes precipitaciones que se han registrado en la cabecera de la cuenca y que han llegado a superar los 1.400 litros por metro cuadrado en diversos puntos, lo que ha provocado un récord histórico de agua embalsada en El Tranco de Beas. Sin embargo, debido al caudal desembalsado y que únicamente ha afectado parcialmente a la calle El Barquero de Mogón, el embalse continúa desembalsando, aunque con menor cuantía del caudal aportado, por lo que en estos momentos cuenta con un resguardo de casi 20 hectómetros cúbicos, lo que permite rebajar el nivel crítico y afrontar las próximas precipitaciones con mayor tranquilidad. De todos modos, Romero quiso transmitir un mensaje de serenidad porque los responsables y técnicos de la CHG se encuentran permanentemente pendientes de la situación de este embalse.

En este sentido, el presidente de la CHG anunció al alcalde de Villacarrillo que, una vez que baje el caudal del río y que finalicen las lluvias, se iniciarán actuaciones para mejorar la capacidad del Guadalquivir a su paso por Mogón, en función de las limitaciones ambientales, al tiempo que se procederá, ha dicho, a la retirada de sedimentos y de la vegetación muerta en la zona.

BADOLATOSA

Por otro lado, Manuel Romero ha mantenido una reunión con el alcalde de Badolatosa, Antonio Manuel González, que le ha mostrado su preocupación por los vecinos de este municipio que cuentan con viviendas junto al río Genil. El presidente de la CHG ha compartido con el primer edil su preocupación, pero ha destacado la importante función que ha desempeñado durante estos días el embalse de Iznájar. En este sentido, ha precisado que sin la existencia de dicha infraestructura, se hubiera superado en Badolatosa un caudal de 300 metros cúbicos por segundo, lo que supone el doble del caudal circulante por este municipio y por la aldea de Jauja.

Después de que el embalse de Iznájar, el segundo más grande de Andalucía, estuviese al límite de capacidad, los desembalses han permitido también que el pantano se encuentre ya al 98,2%, por lo que en estos momentos dispone de un resguardo de casi 20 hectómetros cúbicos, lo que permite afrontar nuevos episodios de lluvia con mayor tranquilidad.

Romero ha recordado que el embalse de Iznájar recibe el agua procedente de una extensión de aproximadamente 5.000 kilómetros cuadrados en la zona menos regulada de la cuenca del Guadalquivir, pero una vez recuperado algo de resguardo en este embalse, la CHG ha comenzado esta misma mañana a reducir el caudal desagüado de estos últimos días. De esta forma, mientras que durante la última semana el desembalse se mantuvo en torno a los 150 metros cúbicos por segundo, desde hoy (mientras no se produzcan fuertes episodios de lluvia) este desembalse seguirá produciéndose con un caudal de entre 100 y 110 metros cúbicos por segundo, en función de las necesidades existentes en cada momento con el fin de reducir las afecciones a las viviendas situadas junto al cauce del río.

Manuel Romero anunció también al alcalde de Badolatosa que los servicios técnicos de la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir van a iniciar de manera inminente un estudio para analizar la situación de determinados núcleos de población situados en la ribera del Genil con el fin de mejorar la capacidad de desagüe y de lograr encauzamientos en sitios puntuales que puedan vehicular caudales de hasta 200 metros cúbicos por segundo.

C H Guadalquivir