El pleno de la AMB dará luz verde este enero a la sociedad mixta con Agbar

Agbar gestionará todo el ciclo del agua del Área Metropolitana de Barcelona

 

Spain.Catalonia.Barcelona.Vista.Torre.AgbarEl pleno del Área Metropolitana de Barcelona (AMB) prevé aprobar en su primer encuentro de este enero la constitución de la empresa mixta que gestionará el ciclo del agua en la zona, y que tendrá como empresa privada participante a Agbar, han explicado a Europa Press fuentes del ente público.

Agbar gestionará todo el ciclo del agua del Área Metropolitana de Barcelona a través de la empresa Sociedad de Economía Mixta (SEM), que la empresa catalana participará en un 85%, mientras que el 15% restante permanecerá en manos de la AMB.

La SEM, cuya voluntad de creación anunció la AMB el 6 de noviembre, supondrá un nuevo ingreso para la AMB de 20 millones de euros anuales, aunque el primer año (2013) será de 14 porque la sociedad no habrá funcionado todavía todo el ejercicio.

Un portavoz de Agbar ha señalado a Europa Press que se trata de una idea “pionera en el mundo” en colaboración público-privada del servicio integral del agua: desde el suministro doméstico (lo que supone unos tres millones de personas en la AMB) a la colección de aguas residuales, depuración y la regeneración para usos no potables.

Ha añadido que la participación mayoritaria de Agbar responde a que la compañía traspasará sus activos y personal (unos 1.000 empleados) a la SEM, y también prevé inversiones en saneamiento, mientras que la AMB seguirá como “regulador y controlador” del servicio.

La plataforma Aigua és Vida, que aglutina a entidades sindicales, ecologistas y vecinales, lamentó el mismo 6 de noviembre una adjudicación llevada a cabo sin ningún proceso público de licitación, lo que consideró una “grave vulneración”.

La creación de esta sociedad mixta se aprobó el mismo día en que el Govern adjudicó la gestión de la empresa pública Aigües Ter Llobregat (ATLL) durante los próximos 50 años al consorcio de empresas encabezado por Acciona, una concesión a la que también optaba Agbar, que recurrió la decisión
Fuente: LA VANGUARDIA