“El nuevo Plan del Júcar es letal para los agricultores de la provincia de Alicante”

ASAJA Alicante exige a los representantes del Gobierno de la Generalitat que trabajen para defender los intereses de Alicante y, especialmente, para que reciba los aportes que necesita del Júcar y puedan paliarse así las necesidades hídricas de la provincia que van en aumento, como consecuencia de la sequía. Así, el presidente de la organización, Eladio Aniorte, exige al presidente de la Generalitat, Alberto Fabra, “que atienda y trabaje para mejorar el nuevo plan hidrológico del Júcar”, ya que este documento suprime los 40 hm3 previstos para el desarrollo de nuevos proyectos en Alicante, lo que “supone dejar a nuestra provincia totalmente marginada.

 

Agroinformacion.com24032014_184148

 

No comprendemos por qué se mantienen las dotaciones para Valencia y Castilla la Mancha y como no contemplan paliar el déficit del sureste peninsular cuando es mayor, una necesidad suprema, ya que estamos condenados a soportar años secos como éste, en los que no cae ni una gota de agua”.

Según recuerdan en una nota de prensa, Alicante y su agricultura “necesita agua, pero a buen precio para que los regantes la puedan pagar. De lo contrario, el trasvase Júcar-Vinalopó será inviable. Por ello, creen que se debe retomarse la toma inicial del trasvase Júcar – Vinalopó, sin prejuicio de que pueda utilizarse la de Azud de la Marquesa cuando haya escasez. Con la solución desde Cortes de Pallás, el coste para los agricultores se fijó entre 0,081 y 0,126 €/m3, mientras que con la solución desde el Azud de la Marquesa se estima que las tarifas superarán los 0,27€/m3, por el coste energético de elevar el agua para que llegue al Vinalopó, sin contar con el incremento que supondrá la instalación de una potabilizadora para que el agua pueda utilizarse.

Asimismo, destaca que la paralización de las obras de la Conducción Júcar-Vinalopó, solución Cortes de Pallás y su sustitución por el nuevo proyecto desde Cullera, conlleva numerosos problemas. Entre ellos destaca que “dificulta la recuperación de los acuíferos sobreexplotados. El nuevo trazado con toma en Cullera, previsto en el proyecto aprobado en marzo de 2006, imposibilita, en la actualidad, los aportes a la cuenca del Vinalopó de agua para abastecimientos, fundamentalmente por razones de calidad, lo que a su vez influye negativamente en los costes que soportaría el regadío”.

Leer artículo completo en AGROINFORMACIÓN