El gran deshielo del Pirineo se perderá este año por falta de hueco en los embalses

El deshielo constituye cada año una de las grandes aportaciones con las que llenar los embalses. Sin embargo, en la cuenca del Ebro este año se perderá porque en las presas que reciben los caudales del deshielo no tienen hueco suficiente para recoger esa aportación que, además, será extraordinaria en esta ocasión por la gran cantidad de nieve que acumulan las cumbres de esta cuenca hidrológica.

 

nieve_pirineo--644x362Valles y cumbres nevadas en la zona de Benasque, en pleno Pirineo aragonés

 

La vertiente del Pirineo que apunta hacia el Ebro tiene en estos momentos más de 1.700 hectómetros cúbicos de agua en forma de nieve. Es, en la práctica, un gigantesco embalse. Por ejemplo, es más que la capacidad máxima que tiene el mayor pantano de todos los pantanos de la cuenca del Ebro, el de Mequinenza. Esta presa puede albergar como máximo 1.533 hectómetros cúbicos de agua, y en estos momentos está al 94,5 por ciento de su capacidad total.

Las presas de la margen izquierda del Ebro, las que reciben las aportaciones del deshielo del Pirineo, llevan semanas soltando caudales porque ya están en un nivel alto de reservas y deben dejar hueco para amortiguar eventuales crecidas por el deshielo.

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