El Gobierno estudia cómo reducir el canon a los regantes por la Breña II y el Arenoso

El canon que actualmente pagan los regantes de la Cuenca Hidrográfica del Guadalquivir por hacer uso de los pantanos de la Breña II y Arenoso, en Almodóvar del Río y Montoro, respectivamente, será revisado por el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, que ya estudia una fórmula para hacer que la factura que llega anualmente a los regantes disminuya en la medida de lo posible.

 

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El embalse del Arenoso es, junto a la Breña II, uno de los más caros para los regantes cordobeses y andaluces

Lo hace como respuesta a las demandas de la Asociación de Comunidades de Regantes de Andalucía (Feragua), que la semana pasada anunció que recurrirá ante el Tribunal Económico-Administrativo Regional de Andalucía (Teara) el canon de 2014, que ascenderá a 18,6 euros por hectárea. Este recurso se sumará al que ya hizo Feragua por el canon de 2013, el próximo que les girará la Administración y que asciende a una cantidad de 19,35 euros por hectárea. Esta cantidad es la que todos los beneficiarios del sistema de Regulación General del Guadalquivir pagan por sólo dos embalses: la Breña II y el Arenoso, mientras que por otros 15 que utilizan —y que aportan 1.400 hectómetros cúbicos frente a los 200 dela Breña II y el Arenoso— el precio por hectárea fue en 2012 de 65,22 euros, que se suman a los 19,35 euros indicados, lo que hace un total de más de 84 euros por hectárea sólo en este concepto, al que los regantes deben sumar otros muchos costes.

Para reducirlos, el Ministerio está estudiando cuál es la fórmula más adecuada para que a los regantes les llegue el canon más barato posible. Así lo explicó a ABC el director técnico de la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir (CHG) —que depende del citado ministerio—, Juan Saura. Eso sí, matizó, se hará «siempre moviéndonos dentro de la normativa específica para estas presas». Y he aquí donde radica el problema.

Según Juan Saura, la Breña II y el Arenoso se construyeron mediante un procedimiento distinto al clásico, al habitual en otros pantanos. Puso como ejemplo el caso del Bembézar, donde «fue el Estado el que financió directamente las obras, mientras que la Breña II y el Arenoso están previstos en la Ley de Aguas de otra forma», explicó. Así, los trabajos los llevó a cabo la empresa Acuavir (después se llamó Acuasur y ahora es Acuaes) y se financiaron «con fondos europeos y con un préstamo bancario. Por lo tanto, su traslación a los regantes tiene otro procedimiento» distinto al resto, insistió.
Fórmulas posibles

Así, Saura pidió a los regantes que entiendan «que nos tenemos que mover dentro de la normativa específica para estas presas». No obstante, cuando culmine el estudio que se está haciendo «ya se verá si todo sigue igual, si se transfiere la explotación directa a la CHG —como ocurre en otras presas de la cuenca del Guadalquvivir— o si se prueba una fórmula mixta» específica para estos pantanos, concluyó.

Al otro lado, los regantes apuestan sólo por una de estas opciones, la que contempla trasladar la explotación de las presas a la CHG porque, dicen, el canon por la Breña II y el Arenoso será menor que actualmente. Y lo prueban en un informe que remitieron al Ministerio de Agricultura en febrero pasado……..

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