El Gobierno desbloquea las obras para distribuir el agua de la desalinizadora

El Ministerio inicia las expropiaciones para la construcción de una red de 19 kilómetros de conducciones, cuatro estaciones de bombeo y tres depósitos en la comarca

 

Imagen de principios de año de la desalinizadora, cuando entró en fase de pruebas.

(diarioinformacion) Casi un año después de que se acabara la planta desalinizadora de Mutxamel y entrara en fase de pruebas, el Gobierno central desbloquea las obras complementarias sin las que esta infraestructura de 60 millones de euros no puede distribuir el agua a la comarca.

El Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente ha iniciado las expropiaciones necesarias para la construcción de una red de 19 kilómetros de conducciones, cuatro estaciones de bombeo y tres depósitos en El Campello, Sant Joan, Mutxamel y Alicante.

Además, la licitación de esta obra está en su recta final, ya que la presentación de ofertas culminó el 27 de agosto y entre los meses de septiembre y octubre estaba previsto que se analizaran las propuestas de las empresas para proceder a la adjudicación de esta obra, que se espera sea inminente y cuyo presupuesto ronda los 15,5 millones.

El Boletín Oficial del Estado (BOE) publicó el pasado miércoles el anuncio sobre las expropiaciones, por el que la Confederación Hidrográfica del Júcar (CHJ) abre un plazo de 15 días de exposición pública de las mismas, informando de los propietarios afectados. Se trata de más de 26.000 metros cuadrados de terrenos expropiados para las conducciones, depósitos y estaciones de bombeo, a los que hay que añadir otros 40.000 metros cuadrados que quedaran como servidumbre legal y, por último, más de 90.000 metros cuadrados que serán ocupados temporalmente por las obras.

Estos trabajos, cuya licitación debe producirse en breve, tiene un plazo de ejecución de entre 12 y 18 meses, por lo que en cualquier caso la infraestructura no estará acabada hasta al menos mediados de 2014, cinco años más tarde de lo previsto. Pese a que la desalinizadora debía entrar en funcionamiento en 2009, según las previsiones del Gobierno del PSOE, no fue hasta ese año cuando empezaron las obras por la complejidad en su tramitación, y han seguido acumulando nuevos retrasos. El último ha sido con estas obras complementarias, fundamentales para el funcionamiento del complejo.

Pese a que la planta de Mutxamel, la estación de bombeo de El Campello y las conducciones que las unen se finalizaron y entraron en fase de pruebas el pasado mes de enero desalando ya agua, el retraso en la construcción de la red para distribuirla ha hecho que esta inversión de 60 millones de euros esté ya casi un año sin poder operar. Los motivos de esta paralización en la tramitación de las obras complementarias han sido tanto los problemas para las arcas públicas para afrontar este gasto -15,5 millones de euros adicionales- como el cambio de gobierno, ya que para el nuevo Ejecutivo de Rajoy las desalinizadoras no son una prioridad aunque finalmente se ha salvado la planta de Mutxamel, cuyas conducciones han sido incluidas en los presupuestos de 2012 y 2013.

Este proyecto se aprobó en julio de 2011 y debía de haber sido adjudicado días antes de las elecciones nacionales del 20 de noviembre de 2011, pero se pospuso para dejar la decisión al nuevo gobierno al tratarse de una inversión de gran envergadura. Entre la planta y estas obras, su coste supera los 75 millones, cofinanciados con fondos europeos.

Beneficiarios

El complejo construido entre Mutxamel y El Campello tiene como nombre oficial desalinizadora Marina Baja, aunque su ámbito de actuación principal serán unas 200.000 personas de l’Alacantí y sólo abastecerá a la Marina Baixa en caso de emergencia. Generará 17,5 hm3 anuales ampliables hasta 28 hm3 gracias a una segunda fase ya prevista. El Plan Rabasa de Alicante, que contempla 13.500 casas, recibirá 5,5 hm3.

 

¿Quieres recibir esta y mucha más información de forma gratuita directamente en tu correo electrónico? Subscríbete en nuestro boletín digital