El Gobierno aprueba el plan del Guadalquivir sin esperar a Doñana

El Consejo de Ministros ha sacado adelante el real decreto por el que se aprueba el Plan Hidrológico de la Demarcación Hidrográfica del Guadalquivir, cuya cuenca y usos se extienden principalmente por la comunidad andaluza. Tras varios años de retraso, el plan se ha aprobado este viernes sin esperar al pronunciamiento de Doñana, el emblemático espacio natural ubicado en el último tramo del río.

 

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Lo llamativo de esta aprobación es que dentro de solo nueve días, el 27 de mayo, está previsto que el Consejo de Participación de Doñana se pronuncie sobre el plan de cuenca. Así figura en el orden del día del pleno de este órgano.

Sin embargo, el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente no ha querido esperar. El presidente de la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir (CHG), dependiente del departamento de Miguel Arias Cañete, ya señaló a principios de marzo que entendía que no era preceptivo escuchar la voz de Doñana en este asunto.

No opinan lo mismo los servicios jurídicos de la Consejería de Agricultura, Pesca y Medio Ambiente, que ya han comunicado al ministerio que el plan de cuenca “requiere la evaluación sobre las afecciones a Doñana en general y la cantidad y calidad de las aguas en particular”. La Junta cree también que ese preceptivo pronunciamiento de Doñana debía producirse antes de la aprobación del plan en el Consejo de Ministros.

Tanto la Junta de Andalucía como los grupos ecologistas han rechazado ya el plan. Pero no está claro si el pronunciamiento de Doñana se quedará en solo una discrepancia entre Administraciones o si irá a más. La vía que se puede abrir es la de los tribunales. Juanjo Carmona, de WWF y miembro del Consejo de Participación de Doñana, ha pedido este viernes a la Junta que tome “cartas en el asunto”. En su opinión, el Gobierno ha incurrido en una “falta de respeto” al consejo del espacio natural. Por eso pidió al Gobierno autónomo que “acuda a los tribunales” para “defender sus competencias”.

A finales de enero, la comisión de aguas de consejo de Doñana manifestó un primer rechazo al plan del Guadalquivir por mayoría. Pero aún queda que el pleno del consejo vote la propuesta concreta, algo que ocurrirá el 27 de mayo.

Lo cierto es que la aprobación del plan del Guadalquivir llevaba un retraso considerable, como ocurre en la mayoría de las cuencas españolas. Una directiva europea establecía que debían estar listos a finales de 2009. Según ha dicho este viernes la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, este importante retraso en los planes de cuenca ha provocado la apertura de un procedimiento sancionador. “Estamos poniendo todos los esfuerzos en una aprobación consensuada, pero rápida”, ha señalado la vicepresidenta tras la reunión del Consejo de Ministros, informa Europa Press. Tras su aprobación, el Ejecutivo central ha asegurado que el nuevo plan de la cuenca del Guadalquivir beneficiará a Doñana, ya que “limita” la sobreexplotación del acuífero Almonte-Marismas, la bolsa de la que algunos agricultores captan agua de forma ilegal.

Además, según la nota difundida por el Gobierno central, el plan “establece el incremento del personal de guardería para el control de extracciones” y revisa “los títulos de derecho al uso del agua de los aprovechamientos de aguas existentes”. También está previsto incorporar “un programa de estudio e investigación de masas de agua subterránea” y cuantificar “las necesidades de aportación de nuevos recursos superficiales para sustituir parcialmente las extracciones de la masa subterránea del Almonte-Marismas”.

El País