El exceso de agua causa numerosas enfermedades e impide las siembras

Andalucía está más acostumbrada a sufrir los efectos de la sequía que los daños por exceso de agua. Pero este es el caso del presente año, en el que los agricultores siguen mirando al cielo pero, a diferencia del año pasado, con la esperanza de que salga el sol y se pueda entrar a los campos a tratar los cultivos, a evaluar los daños que está causando tanta lluvia y a sembrar lo que aún se pueda.

 

56361804--644x482Tras un mes de marzo que ha sido récord en lluvias, con más de 200 litros por metro cuadrado en la provincia de Sevilla, abril tampoco está dando tregua y los agricultores empiezan a temer graves pérdidas en casi todos los cultivos. Lo que está sembrado porque con el exceso de humedad están apareciendo enfermedades causadas por hongos que no se pueden tratar porque es imposible que la maquinaria entre a los campos encharcados. Y lo que no está sembrado porque ya empieza a ser muy tarde para hacerlo y se corre el peligro de que el calor se eche encima de pronto y arruine las plantas en floración. La buena noticia es que los pantanos están a reventar (96%) y no va a haber problemas de riego en al menos tres años, según calculan desde Feragua.

Cultivos importantes en Sevilla como el trigo y el girasol están en peligro, según José Vázquez, técnico de Asaja. El primero porque, aunque se sembró sin problemas, tiene exceso de agua y puede desarrollar enfermedades que no se están tratando porque no puede entrar la maquinaria. Tampoco se están echando los herbicidas por el mismo motivo. El segundo -del que se siembran unas 180.000 hectáreas de media en Sevilla y 350.000 en Andalucía- porque ya tenía que estar sembrado y no lo está «ni se podrá sembrar pronto porque para eso tiene que dejar de llover y que la tierra se oreé al menos 15 días con lo que nos metemos en mayo lo que es tardísimo».

Cereales

Según este experto de Asaja, «este año los cereales están doblando costes porque en muchos casos ha habido que abonar dos veces porque el agua se llevó el primer abono y ahora habría que tratar contra hongos y malas hierbas pero no se puede hacer vía terrestre y si hay que hacerlo por avión -si es que la Junta lo autoriza a tiempo- el coste se triplica».

El maíz, igual que el girasol está sin sembrar por lo que su producción está en entredicho. Incluso el algodón que se siembra más tarde irá retrasado pues no se han podido preparar los campos para hacerlo ahora que sería su momento. También el arroz va tarde y, según informa Asaja, los arroceros están pensando en sembrar variedades de ciclo corto para no perder cosecha.

En Sevilla, el exceso de agua ha dañado también a los cítricos, sobre todo las variedades tardías de naranja que no se ha podido coger ni tratar por estar los campos anegados y de la que se calcula que se ha caído al suelo entre un 10 y un 15%. Además la que no se ha caído ha perdido calidad. La cosecha de patata también tiene pérdidas en Sevilla, según Asaja, por hongos en unos casos y en otros, en los que estaba sembrada en campos que han quedado cubiertos de agua se ha perdido por completo.

En general en Andalucía, las pérdidas han sido cuantiosas, según explica, Eduardo López, secretario de organización de COAG Andalucía, quien destaca el caso de la fresa de Huelva de la que en marzo se perdió más del 50% de la producción que se pudrió víctima de un hongo. Además, asegura que los costes de producción se han disparado, con un 30% más de mano de obra en tareas extra de limpieza.

Asimismo, López destaca las pérdidas estimadas en un 15% de la producción en los cultivos de invernadero del litoral, tanto en tomates, como pimientos, pepinos, berenjenas o calabacines.

Los frutos secos, y en concreto la almendra, han sido otros cultivos especialmente perjudicados, según el responsable de Coag que dice que en algunas variedades se ha perdido hasta el 70% de la cosecha de almendra.

Desde Asaja Jaén también han hecho un llamamiento de urgencia a la Administración para que ayude en el arreglo de los caminos rurales destrozados por las lluvias y las inundaciones y que impiden que se pueda entrar a tratar los olivares, muchos de los cuales están desarrollando otra enfermedad causado por un hongo.

Asimismo, desde Feragua confirman que en la zona superior de la Cuenca del Guadalquivir (Jaén y córdoba) ha habido numerosos daños en infraestructuras de regadíos por el desbordamiento del río y de arroyos. En la provincia de Sevilla, también ha habido daños sobre todo por desbordamientos de arroyos aunque no tan generalizados como en las provincias norteñas.

Agroseguro ha apuntado ya daños en cítricos, cereales, frutas rojas y hortalizas como lechugas, espinacas y patatas. En este sentido, desde Coag advierten que no todos los cultivos tienen similares coberturas de seguros y piden medidas de apoyo económico para los mismos.

Por su parte, UPA ha cifrado en 33,7 millones de euros las pérdidas sufridas en el espárrago de Granada, en donde otro cultivo con pérdidas importantes es la alcachofa.

ABC